Sólo los poemas pueden convertirse en una declaración contundente de amor:
Yo que sí te quiero,
que sí te quiero,
que aquí todos los días son fabulosos,
que no te esfumas,
que no eres instante,
que eres poesía,

un mundo y un café,
la Luna y un poeta,
yo que te quiero,
que soy estrella,
fruta,
tierra,
agua,
universo y más todavía,
soy poeta,
fulgor y música enardecida,

me besas,
siempre quiero besarte,
yo que soy el infierno,
imitante y diablo confuso,
cielos de México,
espero nunca entiendas y tenga sentido,
te quiero follar las lunas que tienes en los ojos.
**
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Angie López.
