
Te regalo mi amor,
Te regalo mis caricias,
Te regalo mis aventuras.
Te regalo todo de mí.
Te regalo mi corazón y créeme que es un regalo para que hagas lo que quieras con él.
Lo puedes romper si así lo deseas, lo puedes lastimar si te apetece o lo puedes curar si es lo que quieres.
Porque roto ya está y roto se quedará,
Al menos que te lo lleves.
Tengo el temor de que jamás regreses y que mi regalo esté siempre contigo,
Porque sé que si algún día éste se llega a perder, yo también lo estaré.
Anda, ve y quédate con mis recuerdos,
Quédate con el recuerdo de lo que alguna vez fue tuyo, de lo que alguna vez pudiste admirar en todo su esplendor, de lo que estás viviendo ahora.
Y te pido que agarres todas las cosas que te regale (incluyéndome) y hagas lo que quieras con ellas, no me importa.
Y espero que puedas lidiar conmigo y con todas la penas que me traigo,
Porque si no es así, entonces no tiene caso el haberte regalado todo y créeme que podría estar cayendo en una depresión por no saber elegir a la persona indicada que me llevaría hasta los rincones más profundos de la mente y de la vida.
Quédate con mis caricias que ya no las necesito.
porque simplemente ya no necesito
Nada.
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Las fotografías que acompaña esta publicación pertenece al fotógrafo Alessio Albi. La imagen de portada pertenece a Melania Brescia.
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