Cuando los adioses nos persiguen vamos acumulando recuerdos, memorias que nos asaltan por la esquina cuando nos damos cuenta que han llegado a mostrarnos la factura de las promesas rotas y los ayeres inconstantes…

Tengo un deseo recurrente
de promesas ausentes
sonrisas silentes
y un corazón palpitante
que hoy
mueren
por ti.
Guardo los abrazos no dados
en cada instante
cada lugar
cada recuerdo
en los que hoy
nos desconocimos.

Tengo una vida
que urge por amarte
en espacios llenos de calma
a punto de estallar.
Tengo ansiedad de hallarte
frío pánico de encontrarte
dulce sensación
de dos manos temblorosas
que hoy
no pueden
rozarse.

Tengo un acuerdo
sellado de ambas partes
en el que ya
no planeo
buscarte.
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Las fotografías han sido tomadas de Thought Catalog; conoce más sobre su propuesta en la cuenta de Instagram del proyecto.
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Un idiota pierde a la mujer que ama pensando que hay muchas como ella; sin embargo, después comprenderá que nadie pudo amarlo de la misma manera que alguna vez ella lo hizo.
