Si yo fuera tú también me hubiera ido para siempre, también me hubiera roto el corazón
Letras

Si yo fuera tú también me hubiera ido para siempre, también me hubiera roto el corazón

Avatar of Li Plauchu

Por: Li Plauchu

18 de septiembre, 2017

Letras Si yo fuera tú también me hubiera ido para siempre, también me hubiera roto el corazón
Avatar of Li Plauchu

Por: Li Plauchu

18 de septiembre, 2017


Si hoy fuera el último día de tu vida y tuvieras algo que decir —algún sentimiento pendiente que no pudiste sacar—, ¿qué le dirías a esa persona que decidió dejarte y seguir su camino muy lejos del tuyo? El siguiente texto de Lidia Plauchu es una declaración de que todos cambiamos, que sólo con el tiempo podemos aprender de nuestros errores y construir una mejor versión de nosotros.


Si yo fuera tú también me hubiera ido para siempre, también me hubiera roto el corazón 1


YO TAMBIÉN ME HUBIERA DEJADO

 

Nunca más volveré a cruzar una palabra contigo, pero hay algo que debes saber.

 

Debes saber que todavía recuerdo el último día que hablamos de frente, desafortunadamente no era un día lluvioso ni triste; al contrario, el sol radiaba en lo más alto, a la mitad de la primavera, hasta el ambiente olía a hierba fresca. Pero yo caminaba y parecía que una nube negra me seguía de cerca, cubriendo toda la luz a mi alrededor.

 

Yo no era feliz, nada feliz, pero por alguna razón me convencía de que si arreglaba todo contigo de alguna forma podría aferrarme a mi felicidad ficticia que tenía nombre y apellido.

 

Pero tú tenías otros planes para nosotros, perdona, para ti, porque no había más una pareja de la cual hablar. Ya no había más plurales, días, fechas importantes, flores, canciones, discusiones. Ya sólo estabas tú, y ese asunto pendiente que tarde o temprano tenías que arreglar.

 

No hace falta que hablemos de las cosas que dijiste, de mis reacciones. Es más, no hace falta recalcar esa parte en la que supliqué cariño, esa parte en la que te comportas como si ningún otro ser humano en el mundo te amara, como si tu vida dependiera de que una persona lo haga. De eso no es necesario hablar porque es mi lección, el momento que recordaré para siempre cuando piense que algo es difícil de superar.

 

Lo que tenía que decirte hoy —a muchos días, millas, cafés, horas, besos, tequilas y risas de diferencia— es que yo, si fuera tú, también me hubiera dejado.

 

El método seguro habría sido diferente, pero el resultado el mismo. ¿Por qué? Porque para esas fechas yo sólo era un fantasma de la mujer que alguna vez fui. No era ni la sombra de la felicidad, la vida y mis capacidades, era sólo una muñeca indefensa a la expectativa. Y ahora que mi corazón bombea con normalidad, me doy cuenta.

 

La inseguridad ya había consumido todas mis sonrisas y ya había vendido mi alma a los celos y a la desesperación. Yo tenía mis motivos, de eso que no te quede duda. Pero si hubiera podido abandonar mi cuerpo e irme lo habría hecho. Si yo era capaz de hacerme eso, ¿qué podía esperar de ti, que sólo te hacían falta 3 palabras y no mirar atrás?

 

Si yo fuera tú, también me habría ido porque ya no había nada que rescatar. Me era imposible tener un sólo día en el que el llanto no me invadiera o que fuera capaz de controlar mis impulsos. Ni siquiera yo me reconocía, recordaba ser una mujer segura, que sabía lo que quería, que no se conformaba. ¿Para qué quedarte si no había nada más que ojos tristes sobre fango y sonrisas falsas y complacientes?

 

Pero no te equivoques, tenía mis motivos. Y hoy, a lunas, cambios, insomnios, gritos, caricias, segundos y experiencias de por medio te digo que te comprendo; que si pudiera regresar a ese momento yo te habría susurrado al oído “por favor, hazlo y sigue con tu vida, encuentra a una mujer entera, que por todos lados sobran o eso aparentan”.

 

No pienses mal, que ya no te culpo, tenías tus motivos.

 

Si yo fuera tú, lo habría hecho mucho antes y nos habríamos ahorrado tanto. Pero de nada me arrepiento, que las cosas que aprendí posiblemente me habrían tomado más errores, años, cigarros, insomnios, días vacíos, más platos llenos de comida y más tiempo siendo esa persona.

 

Hoy más que nunca creo en el destino, en el amor y en que nuestra vida es una toma de decisiones tan necesarias y tan perfectas a la vez. Si hoy fuera el último día de mi vida estaría feliz porque estoy en donde debo estar, haciendo lo que me hace feliz, viviendo en la forma que escogí, construyendo a una nueva persona un poco más reforzada por si hace falta volver a enfrentarme a la mujer débil y desgraciada que fui. Porque nunca sabes, porque eres joven, porque a veces eres estúpido y porque debes ser egoísta en ocasiones y amarte mucho más de lo que amas a los demás, y para eso también debes estar preparado e irte en el momento adecuado.


Si yo fuera tú también me hubiera ido para siempre, también me hubiera roto el corazón 2


**


Escribir y leer poesía es una forma de sanar el alma. Si quieres leer más poemas de amor y desamor, te invitamos a que conozcas a los autores de los poemas para los que se resisten a superar las decepciones y los poemas para los que no quieren olvidar.





Referencias: