Las chaquetas de cuero siempre han sido marginales o disidentes, por mucho que se postulen como objetos de lujo. Para entender esto, basta con remontarse al origen de la Primera Guerra Mundial, donde las fuerzas belgas y francesas de aviación ocupaban cazadoras de piel y el ejército estadounidense utilizaba una chaqueta más corta y que dio pie a la versión que conocemos actualmente de la biker tradicional.

Fue en la década de los 30 cuando se comercializaron y adquirieron el estilo de motociclista con el que hoy las conocemos; concretamente, fue en 1928 cuando se crearon las “Perfecto motorcycle jacket ”, los primeros modelos “modernos” a petición de la empresa de motocicletas Harley Davidson.
En los años 50, Marlon Brando apareció con una de ellas en The Wild One; más tarde, James Dean continuó por esta senda, reforzando el aura de la prenda y ocasionando una fascinación sexual en el público femenino y una demanda enorme entre los consumidores masculinos. Poco tiempo después –exactamente en 1960– Yves Saint Laurent presentó para Christian Dior y el mundo de la alta costura su primera chaqueta de cuero en una colección inspirada en la subcultura juvenil.

Más tarde se convirtió en el lienzo perfecto para que tribus urbanas como los punk escribieran sus mensajes contra el sistema o para que la cultura popular generara una iconografía de lo rebelde, lo duro y lo misterioso.
La chaqueta de cuero, sin importar sus modelos o direcciones, sigue siendo un imprescindible en el guardarropa masculino, pero ¿cómo utilizarle correctamente? ¿Cuántas opciones se pueden revisar con una chamarra así? ¿Cuáles son los looks que se pueden alcanzar?
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De contrastes con el blanco

Neoyorkino con aires bohemios

Ultra estilizado en un total black

Algo que vaya del James Dean clásico al Brandon Flowers contemporáneo

En una mezcla de athleisure y biker guy

O una opción más sencilla: denim claro + hoodie gris + actitud eighties

Incluso es funcional para una tarde casual de trabajo. Playera blanca, pantalón sastre y sneakers son una respuesta más que viable.

Otra opción es renunciar al eterno negro y abrir paso a las chaquetas marrón para un look que vaya de lo formal a lo edgy

Experimentar con otros colores también es válido y habla de personalidades cero convencionales

Lo mismo sucede con las texturas y procedencias de la piel

O con la temporalidad que emanen sus diseños

Aunque regresar a los clásicos siempre funciona

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A principios de los 90, la chaqueta de cuero aparece en las pasarelas de renombradas marcas como Chanel y Versace, hoy la estructura es más delgada y los estilos van de lo contracultural a lo hipersofisticado; sin embargo, la figura esencial de esta prenda jamás se ha perdido y nunca será remplazado por nada. Justo como pasa con los jeans y los looks completamente en negro, esenciales también en el armario del hombre.
