¿Por qué?
La vida laboral es una de esas cosas que llega con fuerza y estruendo a romper rutinas, falsas creencias y estabilidades, porque mientras se fue estudiante y se vivió plenamente en casa de los padres, las preocupaciones eran propias de la época y nunca imaginamos lo que en verdad nos estaba esperando allá afuera; todo lo que creíamos sin fundamento acerca del mundo, por fin llega y nos da aviso de que nunca fue como lo pensamos. Tampoco hay que ser dramáticos y desear que esto nunca pase o hubiera pasado porque, de hecho, es lo mejor que puede llegar a sucedernos. La práctica de una profesión u oficio como vía de crecimiento personal es la mejor manera de convertirse en un adulto (o algo así) y poner a prueba nuestras habilidades para resolver problemas mayores, por ejemplo, las relaciones interpersonales, equilibrios sentimentales, temas de finanzas y otras cosas que tarde o temprano nos alcanzarían.

De entre todo eso que siempre nos ha aguardado en la vida profesional, independientemente de los demonios llamados renta, cuentas bancarias y domingos de estrés, sobresale uno que de manera especial aqueja al sexo femenino y es el del atuendo perfecto para el trabajo. Podríamos pensar que los tiempos han cambiado y que las empresas o las relaciones de negocio no exigen con tanta vehemencia un look conservador; y en parte es cierto, las nuevas formas de ocupación no requieren más esa apariencia empresarial de los años 50, pero por más millennial que sea nuestro campo o lugar de desempeño, hay ciertos códigos de vestimenta a los cuales no se ha podido renunciar fácilmente.

Hacemos hincapié en el contexto de las mujeres porque, lamentable o afortunadamente, el caso de los hombres es mucho más sencillo aun cuando se quiera poner un esfuerzo extra en la vestimenta de la oficina: un traje, unos buenos zapatos o una combinación casual lo resuleven todo. En el caso de la mujer es más complicado; es todo un reto en el mundo laboral conjugar una buena impresión. Cierto, es algo que tenemos que abolir (para ambos sexos), pero mientras tanto, podemos ir considerando ciertos básicos del guardarropa femenino para no dar una mala imagen y tampoco abandonar un estilo propio.
Prendas
Saco
Puede ser un blazer que marque bien la figura y que no se vea anticuado, o una elección más formal que pueda conjugarse con unos excelentes jeans y zapatos altos.



Zapatillas de diferentes colores
Los tacones son el mejor complemento para un atuendo laboral; considera las actividades que vas a hacer y tu habilidad para caminar con ellos antes de elegir la altura, pero siempre ten varias opciones de diseño y color. Recuerda que los zapatos bajos te hacen perder presencia y estilo.

Vestidos
Ni muy cortos ni muy lagos; sólo ten en mente que debes sentirte cómoda y que un vestido siempre te hace lucir más segura y confiada en tu puesto.



Pantalones de vestir
Infortunadamente, los jeans no aplican para toda ocasión. Intenta buscar cortes modernos y telas relajadas para que no parezca que le robaste el pantalón escolar a un niño y todo estará bien.



Collares
Debemos dejar atrás los collares de cuentitas, plástico o piel. El tamaño no importa tanto, de hecho pueden ser muy grandes o muy sutiles, lo que de verdad pesa es el diseño. Hay que elegir aquellos de formas básicas, clásicas o geométricas para no errar.



Mascadas
De primera impresión puede ser incómodo y anticuado, pero sabiéndolas usar son una increíble alternativa para el cabello, el cuello o los bolsos. Si te cuesta trabajo, consigue un fular de colores neutros y arma diferentes looks con éste.



Joyas discretas
No tanto porque no puedas usar algo extrovertido e interesante, sino porque un reloj de formas sutiles o un anillo simple o con poca pedrería siempre son distintivos de clase y estilo.



Cárdigans y capas
Aunque hay suéteres increíbles, procura sólo usarlos con pantalones y jeans. Para cuando utilices un vestido o un look con falda, busca cárdigans y capas que mezclen un espíritu juvenil con una actitud profesional.



Estas sugerencias no son las definitivas ni las únicas en el armario de una chica que se abre paso en el terreno laboral, pero sí son las que se deben cumplir como mínimo si se quiere tener éxito no sólo en el aspecto intelectual. Para más consejos, da click en los siguientes artículos y descubre nuevas opciones: Las mejores formas de organizar tu clóset según expertos de la moda y 20 detalles que harán a una mujer verse más elegante.
