El día de ayer el servidor en streaming Grooveshark cerró su biblioteca musical debido a problemas legales con algunas disqueras. Grooveshark se formó en 2007 para ofrecer a los aficionados a la música un amplio catálogo de canciones, sin embargo, la empresa no contaba con los permisos para la descarga gratuita de estas. Hace una semana se determinó en un juzgado que la empresa debía pagar los daños por la reproducción ilegal del contenido musical y tendría que pagar cientos de millones por daños y perjuicios. La violación de las licencias podría costarle 75 millones de dólares. Para no pagar esta cantidad, Grooveshark decidió llegar a un acuerdo con las disqueras Universal Music Group, Sony Music y Warner Music Group. La solución fue entregar su sitio electrónico, aplicaciones, patentes y derechos de autor. Josh Greenberg y Sam Tarantino, fundadores del servidor lanzaron un comunicado ayer para anunciar que la empresa cerraba. “Hoy estamos cerrando Grooveshark. Empezamos hace casi 10 años con el objetivo de ayudar a los fanáticos a compartir y descubrir música. Pero a pesar de nuestras mejores intenciones, cometimos errores muy graves. Fallamos en asegurar las licencias de nuestros dueños de derechos, propietarios de la vasta cantidad de música en el servicio. Eso estuvo mal. Nos disculpamos, sin reservaciones. Ha sido un privilegio conocer a tantas personas y disfrutar juntos de música grandiosa. Gracias por tantos fanáticos tan apasionados”.
Actualmente, amantes de la música cuentan con diferentes plataformas para poder escuchar música gratuita como Spotify, Deezer, Beats Music entre otros. Es una lástima que esta empresa que llevaba casi 10 años ofreciendo música a los usuarios tenga que dejar de existir.
