La música está presente en nuestra vida todo el tiempo y los sonidos forman parte de nuestro día a día; por eso, Charlotte Jarvis, artista visual y el científico Nick Goldman pretenden grabar música en una molécula de ADN sintético. La música estará a cargo de Kreutzer Quartet y se guardará como información genética una composición de violines. También se pretende realizar una instalación de burbujas donde estas estén en continuo contacto con los visitantes.
Las burbujas contendrán el ADN con música que ambientará Kreutzer Quartet para que éstas al estallar invadan a los asistentes con material genético y música. Para realizar este proyecto necesitan recaudar 5.000 libras y piden ayuda a artistas e ingenieros que quieran formar parte de esta novedosa idea. El británico Goldman desarrolló la tecnología para guardar música en el ADN hace 2 años, a través de la imitación del método binario en las computadoras.
El principal objetivo de este gran proyecto es intervenir el ADN con música, la mezcla entre la bioinformática y el arte dan un toque mágico a este proyecto. Las locaciones para las instalaciones serán en Londres, Aldeburgh y el Instituto Europeo de Bioinformática. Si quieres formar parte del proyecto con una donación puedes hacerlo aquí.
