El jaguar no se extinguirá en el corto plazo. Pero eso no significa que se encuentre a salvo. Está a un paso de la extinción, aunque tomará varios años.
Así lo confirmaron las autoridades del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la más importante del país, así como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Fundación Mundial para la naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), durante una conferencia de prensa esta semana en donde anunciaron los “avances” alcanzados para preservar a una de las especies “más representativas de México”.
Pero el jaguar es mucho más que un símbolo.
Es el felino más grande del continente y el tercero del mundo. Pero, sobre todo en los últimos años, la amenaza de la cacería ilegal, así como la posesión ilegal de estos animales en hábitats que son contraproducentes para la especie, han mermado su dominio de las selvas americanas.
En los últimos años se establecieron 35 áreas naturales protegidas en donde se registró la presencia de uno o más jaguares. Son más de 4.4 millones de hectáreas y se espera que se agreguen 2.5 millones más en los próximos años.
Uno de los principales logros en defensa del jaguar es que el censo de la especie en México lleva un avance del 50 por ciento, indicaron en la misma conferencia de prensa. En diciembre de 2017 el censo estará completo, lo cual permitirá a los expertos establecer mejores estrategias de protección para el felino.
México es uno de los países más biodiversos del mundo. Se encuentra entre los primeros cinco lugares a nivel mundial en este apartado. La importancia de proteger esta especie no es un tema menor, sino una obligación.
“La presencia del jaguar como predador indica la salud de un ecosistema. Donde hay jaguares hay bosque y donde hay bosques hay vida, diversidad” le dijo Gerardo Ceballos, presidente de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, al periódico El País. “Si protegemos al jaguar estamos protegiendo al 60 por ciento de la diversidad en todo México”.
Este viernes en Cancún, al este de México, dará inicio la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Diversidad (COP13) en su décimo tercera versión. Durante dos semanas los representantes medioambientales de más de 120 países se reunirán y discutirán los compromisos necesarios para salvar los ecosistemas y especies en peligro. Además, se establecerán acuerdos para velar por el acceso a agua potable de miles de millones de personas.
La COP13 servirá para que los avances en cuestión de protección a los jaguares sean firmados por más países y las alianzas crezcan no sólo a lo largo del continente. Se espera que en la segunda semana se revisen los planes de los próximos años para seguir en el mismo camino que hasta ahora.
En la conferencia se revisarán también los avances de las Metas Mundiales de Biodiversidad de Aichi, las cuales presentan números rojos, ya que los estudios más recientes demostraron que no se alcanzarán la mayoría de las metas para 2020.
