46 piezas provenientes de los museos Metropolitano de Nueva York, de Arte de San Diego, de Arte de Ponce de Puerto Rico, de Bellas Artes de Montreal y de Arte de El Paso, además del Nacional de Arte, del Nacional del Virreinato y del Soumaya, así como de las colecciones Catedral Metropolitana, Pérez Simón, Rodrigo Rivero Lake y Daniel Liebsohn, y del Acervo de la Academia de San Carlos integran la exposición Manierismo. El arte después de la perfección, un acercamiento a las escuelas pictóricas europeas del siglo XVI.

El objetivo de esta exposición es mostrar la perfección, belleza y cambios en las técnicas de producir imágenes con las cuales la religiosidad, la vida cotidiana o el retrato tuvieron nuevos caminos de expresión.
A través de esta muestra se busca mostrar cómo esta corriente europea tuvo repercusiones en la Nueva España durante el siglo XVI. “El manierismo viene de la palabra maniera, y en ese entonces se definió como el estilo personal, la belleza y lo perfecto en el arte”.

Entre las obras que se presentarán hasta junio próximo, se encuentran: San Pedro Penitente y Adoración de los pastores, de El Greco; Retrato de un caballero, de Francesco Salviati, que viene por primera vez a México del Museo Metropolitano de Nueva York; y otras de Jacopo Rubusti Tintoreto, Andrés de la Concha y Jacopo Carucci Il Pontorno.
