En el búnker de la casa de una adinerada familia suiza y después de permanecer 500 años en el anonimato, expertos de la Universidad Leonardo anunciaron hoy el descubrimiento de una pintura de Isabel de Este, un retrato a color atribuido a Leonardo Da Vinci. El profesor Carlo Pedretti, máxima autoridad en la Universidad Leonardo, califica esta pintura como “excepcional” y asegura que el retrato de Isabel es “el único de este tipo en el mundo”.

Se cree que este retrato es el sucesor del carboncillo previo hecho por el maestro italiano y conservado hoy en el Museo del Louvre en París. El análisis del Carbono 14 demuestra que la pintura se realizó en un periodo entre el 1460 y el 1650, evitando así la sospecha de que ésta se realizara en un tiempo posterior al de Leonardo.
El retrato presenta muchas similitudes con el de La Gioconda, especialmente en cuanto al color y la iluminación, además de la pose de ambas modelos.
Los expertos presentaron documentos en los que se puede intuir una división entre La Gioconda y la Mona Lisa, como si fueran dos cuadros distintos, y en los que se habla de una de ella como una “dama italiana, consorte de un caballero llamado Francesco”.
Por ello, la duda de que una de ellas fuera realmente Isabel de Este queda latente y tendrá que ser investigada más a fondo.
