En la dinámica de evolución, las redes sociales y las marcas juegan un rol crucial. En muchos casos, están más cercanas a la gente que el Gobierno, nos entienden mejor, saben de nuestras capacidades y nuestras limitaciones, conocen nuestros comportamientos y nuestros deseos. Las marcas invierten millones en conocernos, ¿por qué?, simple: es más sencillo cambiar de marca cada vez que realizas una compra, que cambiar de gobernante cuando hay elecciones.
Las redes sociales sirven como trampolín para conocernos y conversar con nosotros, la revolución del Internet ha cambiado la manera en que las marcas y sus consumidores conversan.
Si bien las redes sociales son el medio ideal para la organización de las masas, las marcas comienzan a generar contenido de carácter altruista que se distribuye a través de ellas, como ejemplo tenemos el video que pretende promover la unión entre los habitantes de India y Pakistán.
Al final del día, la misión de las marcas es posicionarse en el mercado y aumentar sus ventas, lo cual es totalmente válido.
Tomando en cuenta que nosotros hacemos posible su crecimiento y logren sus metas comerciales, sería justo que las marcas hicieran lo mismo por nosotros y se convirtieran en un motor de cambio social para transformar la calidad de vida de sus consumidores.
Las pocas marcas que llevan a cabo actividades altruistas lo hacen en apoyo a los más necesitados, pero ¿qué hay de la manera en la que nos relacionamos todos los días?, ¿por qué no apoyan un cambio de conciencia o una transformación cultural?
Estos son los cinco pasos que debemos seguir para convertir a las marcas en aliados para el cambio social:
1.- Hagamos consciencia, las marcas se deben a nosotros
Más allá del producto o servicio que nos ofrezca una marca, de su calidad y sus características, nuestras decisiones de compra les da vida, ¿por qué no le pedimos a las empresas de tecnología que se involucren en nuestra realidad y nosotros con ellos? Hay mucha gente de pocos recursos que cuenta con un Smartphone, si tomaran este tipo de situaciones como inspiración para cambiar de alguna manera el entorno social, su responsabilidad social sería genuina.
2.-Exijamos congruencia

¿Por qué cuando llegamos a la tienda de una marca cuyo “slogan” alude a la felicidad nos damos cuenta de que sus empleados no son felices? Pidamos a las marcas que dejen de hacer comerciales que transmitan mensajes cruzados.
3.-Pidamos la declaración de valores
Debemos decirle a las marcas: “No es suficiente que tengas un buen producto, ni una buena campaña, ¿cuáles son tus valores?, si son compatibles a los míos, tal vez me convierta en tu cliente”.
4.-Menos influencers y más influencia
Digámosle a las marcas que ya no queremos ver a personajes del espectáculo usando su producto, ellos no afectan nuestra realidad, queremos que su producto aporte algo a nuestras vidas.
5.-Seamos fieles al compromiso
Entonces respondamos a las marcas: “Si te comprometes a incentivar el reciclaje, apoyar a mi comunidad, cambiar mi realidad de manera positiva, y me demuestras que eres congruente, también lo seré yo y puedes contar con mi apoyo”
Las marcas patrocinan las Olimpiadas, campañas políticas, el mundial de futbol, etc., y ahora que la era tecnológica les abre camino directo para comunicarse con nosotros y conocernos a profundidad, tienen la oportunidad de vincularse con su público consumidor. Si muchas empresas ya brindaron soluciones que transforman nuestros días, el resto de las marcas podrían encaminarse hacia ello. No es suficiente con una campaña millonaria de espectaculares o televisión, entendamos que nuestra relación con las marcas debe ser recíproca.
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