El acervo del Museo Franz Mayer alberga una amplia variedad de objetos referentes a la platería, ya que la colección cuenta con más de 1,290 piezas del siglo XV al XIX. Franz Mayer dedicó gran parte de su vida a reunir y coleccionar piezas de plata que ahora nos sirven para reconstruir el pasado de la platería novohispana, que fue herencia de la tradición española y es ahora un legado de nuestra cultura. La gran mayoría de estas piezas son pertenecientes a la iglesia católica: incendiarios, cálices, navetas, lámparas, candeleros, entre otros.

Fuera de los objetos de platería referentes a la iglesia, hay que considerar un género muy importante: el de la platería civil. Este género corresponde a todos los objetos de uso doméstico o personal hechos con plata, como lo pueden ser cigarreras, cubiertos, platos, bandejas, escribanías, relojes, alfileteros, espejos, escupideras, entre otros.

El uso y adquisición de estos objetos era un símbolo social y económico que implicaba un cierto estatus dentro de la cultura y la sociedad, ya que no todos podían adquirir platería para decorar sus hogares. Era común que piezas como las cigarreras se colocaran a la vista para que quien visitara el hogar pudiera apreciarlos, al igual los platos y las bandejas los cuales solían ser expuestos durante reuniones. Además los objetos de cuidado personal fueron incrementándose durante el siglo XVIII lo cual implicó que las familias con mayor poder financiero pudieran costear objetos de aseo hechos de plata.

Fue a inicios del siglo XVIII y hasta mediados del XIX que se desarrolló la idea de que el poseer una casa grande y lujosa representaba no solo el poder financiero, sino también el mercantil. Pedro Romero de Terreros fue un personaje importante dentro de la explotación minera en México y el encargado de la construcción de grandes haciendas al que posteriormente se le otorgó el título de conde de Regla. Su hogar representó más que un domicilio, un lugar vital para sus reuniones tanto de negocios como sociales; según descripciones de época su casa estaba ricamente decorada especialmente con objetos de platería civil que eran escogidos principalmente por su esposa.
Dentro de la colección del Museo que se encuentra en exhibición en la sala de El esplendor de la plata, se pueden apreciar hermosos ejemplos de platería civil que nos ayudan a entender cómo era el modo de vida en el pasado y así podernos situar en un contexto histórico diferente, cada pieza muestra la destreza artesanal en el fundido de la plata, en el repujado, cincelado y esgrafiado, además algunas cuentan con incrustaciones de piedras preciosas y semi-preciosas; por otra parte se puede apreciar el gran valor estético con el que cuenta este tipo de platería.


