Son muchas las historias que surgen cuando un hecho importante sucede, desde diversas perspectivas, leyendas, hechos comprobables y héroes para recordar. Es el caso de Juan José de los Reyes Martínez, mejor conocido como “El Pípila”, quien pasó a la historia de México como el hombre gracias al cual se logró la toma de la Alhóndiga de Granaditas, paso que ayudó al ejército insurgente a continuar con la lucha independentista, liderada entonces por Miguel Hidalgo y Costilla.
Quién es El Pípila
Su nombre real era Juan José de los Reyes Martínez y era un trabajador de las minas de Guanajuato que se desempeñaba como barretero. Al desatarse la guerra de Independencia de 1810, De los Reyes Martínez se unió a la causa. Nació en San Miguel el Grande (ahora de Allende), Guanajuato el tres de enero de 1782 y sus padres fueron Pedro Martínez y María Rufina Amaro.
Ha sido descrito como un hombre de piel morena, cabello lacio y complexión musculosa, propiciada por los arduos trabajos físicos que desempeñaba en las minas que trabajó. Su apodo se debe a que en la región del Bajío mexicano se les dice pípilas a los guajolotes así como a sus huevos, pues tienen muchos puntos y el color moteado, característica que también tenía Juan José pues se dice que tenía pecas y cicatrices de viruela.

¿Qué hizo El Pípila?
La hazaña que realizó, el 28 de septiembre de 1810, cuando perteneció al ejército insurgente consiste en que se colocó una loza en la espalda para evitar las balas de los realistas y poder llegar a la entrada de la Alhóndiga de Granaditas, que servía como almacén de alimentos y que en ese momento servía de resguardo para el ejército que defendía la corona española y civiles.
Con la loza en la espalda, “El Pípila” llegó a la puerta del almacén ubicado en Guanajuato y, con ayuda de la antorcha que llevaba, la incendió. Así, los insurgentes pudieron tomar el edificio, obtener el almacén de alimentos y masacraron a los ocupantes. La historia de “El Pípila” fue descrita por José María de Bustamante en sus crónicas sobre la revolución de independencia que se publicaron en diversos medios:
«Rodeado de un torbellino de plebe, [Miguel Hidalgo] dirigió la voz a un hombre que la regentaba y le dijo: ¡Pípila! … La patria necesita de tu valor… ¿Te atreverás a prender fuego a la puerta de la Alhóndiga? La empresa era muy arriesgada, pues necesitaba poner el cuerpo en descubierto a una lluvia de balas; Pípila sin titubear dijo que sí. Tomó al intento una losa ancha de cuartón de las muchas que hay en Guanajuato; púsosela sobre su cabeza […] y casi a gatas marchó hasta la puerta de la Alhóndiga, burlándose de las balas enemigas».
De Juan José de los Reyes Martínez no se recuerda otra hazaña de ese tipo. Cuando terminó la guerra, volvió a trabajar en las minas y murió en su natal San Miguel el 28 de julio de 1863.
*Este artículo fue publicado anteriormente y ha sido modificado
