“Somos seres humanos, nos podemos sentir atraídos por formas, texturas y la estética de un cuerpo…”
Una de las profesiones que resulta envidiable para muchas personas, es la fotografía, más si el que está detrás de la lente se dedica a hacer foto de glamour, boudoir o desnudo artístico. El desnudo y el culto a los cuerpos estéticos son, sin duda, un imán para la mirada humana, pues nadie escapa del morbo ni de las pulsiones sexuales naturales del ser pero ¿qué sucede cuando tu trabajo es ver gente desnuda por horas?
La socióloga y fotógrafa mexicana Citlalli N. Castillo, quien desde hace 20 años se dedica a la foto artística de desnudo, menciona que “somos seres humanos, nos podemos sentir atraídos por formas, texturas y la estética de un cuerpo u objeto, pero el trabajo creativo no responde solamente a las pulsiones primarias freudianas, tenemos una memoria y lectura visual inconsciente que nos remite a ciertas figuras geométricas, colores, texturas a las que respondemos de manera instintiva e inmediata.
Sin embargo, la creatividad para mí tiene que ver con la exploración de las formas, la observación, el ordenamiento de objetos y la configuración de estos con una clara intención hacia algo que quieres proyectar a través de una imagen en busca de sensaciones”.
Castillo ha expuesto de manera individual y colectiva en recintos como la Galería de Arte Mexicano, fundada en 1935 por Inés Amor, donde artistas como David Alfaro Siqueiros, Frida Kahlo, José Clemente Orozco, Diego Rivera y Rufino Tamayo mostraron sus obras a la sociedad mexicana. De igual forma,la fotógrafa ha exhibido su trabajo en la Lotería Nacional, Fotoseptiembre y en las dos ediciones de la Bienal de Fotógrafas Mexicanas convocadas por la Galería Fundación Héctor García, entre otras exposiciones no menos importantes.
En esta ocasión te presentamos una entrevista en la que la fotógrafa nos cuenta su posición ante la censura.
¿Porqué fotografiar el cuerpo al desnudo?
“No me interesa la desnudez por la desnudez, el discurso trillado de ´el fin lo justifica todo’ es algo que está lejos de mi trabajo. Para mí no hay otro momento más íntimo o más expresivo para un ser humano que el estar solo frente así mismo, solo frente a sus miedos, aceptándose, incluso el exteriorizar las emociones es como estar desnudo aún con ropa. El tocar fondo y hacer contacto con nuestra estructura yoica es un ejercicio muy fuerte.
Me gusta abordar temáticas específicas a través del desnudo, no limitarme nada más a la parte estética, lo mismo puedo explorar el cuerpo y la violencia, el cuerpo y la enfermedad, la feminidad, la mitología o los cuerpos reales con cicatrices y estrías. No me gusta encasillar mi trabajo”.
Luces, aceite, agua, silencios, la modelo se acomoda en la posición que se siente cómoda, Citlalli la deja fluir, pareciera que intenta capturar algo más que una imagen y entonces comienza un diálogo entre fotógrafa y modelo; movimientos, gestos, una danza que se torna estática a la voz de la artista “Espera ahí, no te muevas por favor, sólo un momento…Click”.
“La gente se puede quejar de los estereotipos y de la venta de los mismos en los medios de comunicación, pero al final termina reproduciéndolos”…
¿Cómo inicia la sesión, trabajas sobre la marcha o ya tienes un concepto bajo el que realizarás tus piezas?
“Trabajo de diferentes formas, cada proyecto te guía en una dirección, no es que uno busque gente y les preguntes, a ver ¿quién quiere quitarse la ropa? Y de inmediato salga alguien que diga ¡yo! Trato de buscar características fisonómicas de acuerdo al proyecto o tema que trabajaré en esas sesiones, construyo historias que tienen que ver con problemáticas específicas como en el caso de las mujeres con cáncer que abordo en mi proyecto Pentesilea en el siglo XXI. Pero también fotografío personas que estén dispuestas a trabajar con la exploración de su cuerpo.
¿Qué piensas de la selfies y su auge en la red?
“Es cierto, vivimos en una era en la que la exhibición es algo constante a través de las selfies. La gente se puede quejar de estereotipos y de la venta de los mismos en los medios de comunicación, pero al final terminan reproduciéndolos a través de sus redes sociales.
Considero que los dispositivos móviles facilitan la inmediatez de capturar una imagen a partir de la espontaneidad del momento, pero en nada tiene que ver con el autorretrato que cuenta con una construcción, técnica y pericia, sólo tendríamos que observar con atención el trabajo de gente como Pedro Meyer, Adolfo Patiño, Graciela Iturbide grandes maestros de la foto, para entender de qué va el asunto”.
…” ellos se perdieron de ver mi trabajo”…
Una imagen no sólo trae consigo el deleite visual sino también el ardiente reclamo de sectores sociales conservadores ¿Has sido censurada?
“Sí, fue en el marco de las actividades de Fotoseptiembre Internacional 2000, donde la Escuela Bancaria Comercial plantel Liverpool, descolgó dos piezas de la exposición colectiva Convergencia/Divergencia que dirigía Adolfo Patiño; “Sin Acento” de Alejandro Navarrete y la mía, “Sin título”, las cuales mostraban un seno femenino y un desnudo masculino de frente respectivamente. La rectoría de la dicha universidad, dijo que no era una censura del todo, pero que “Sin título” era una pieza de un contenido altamente sensual y provocativo que no iba acorde con la función de la institución.
Para mí fue hasta cierto punto gracioso porque es la edad de los estudiantes de dicha institución es en la que los jóvenes más experimentan con su cuerpo, y con o sin mi foto seguramente que los chavos tenían la hormona al tope. No creo sinceramente que mi fotografía ni la de Alejandro hubieran pervertido las mentes de esos chicos.
No me considero víctima del asunto, finalmente ellos fueron los que se perdieron ver mi trabajo. Lamento su estrechez de criterio”.
El sudor recorre la breve cintura de la modelo quien pide un poco de tiempo a Citlalli para secarse. Se apagan por un momento las lámparas que para estos momentos resultan una hoguera, la temperatura se incrementado considerablemente por las luces de alto voltaje. El equipo de maquillaje e iluminación aprovechan para hacer ajustes.
…” A veces detrás de una imagen de campaña política puede haber más perversión que detrás de un desnudo”.
¿Crees que actualmente hay más apertura hacia este tipo de obras artísticas?
“En aquél momento en que a mí me tocó la censura vivíamos el Foxiato y me gustaría decir que a quince años de distancia las cosas han cambiado, pero con tristeza vemos que hoy se censura periodistas, el arte, los contenidos de los libros de texto, en fin…
Sin embargo lo que me parece más absurdo es la censura en las redes sociales, porque las redes son amorales y para prueba de ello es la cantidad de selfies tanto de chicas como chicos en las que sus fotos son por demás sugerentes, mediante las cuales hacen una proyección de sí mismos y lo que les gustaría ser, sin que exista una sanción por ellos.
La censura en las redes requiere una mirada crítica, porque en la actualidad los dos tipos de foto que más se censuran son las de enfoque político y la fotos de desnudo, lo más curioso es que la mayor parte de los que denuncian este tipo de imágenes son los propios contactos del artista o autor de la obra y entonces uno se pregunta ¿quiénes son mis amigos? ¿qué tipo de personas moralistas tengo agregados en mis redes? A veces detrás de una imagen de campaña política puede haber más perversión que detrás de un desnudo”.
“El blanco y negro me ha permitido expresar esa sensación de intimidad y texturas”
Una de las temáticas más fuertes visualmente que has plasmado, ha sido tu trabajo con mujeres qué han padecido cáncer de mama ¿cómo haces para equilibrar visualmente un lado tan doloroso del cuerpo humano sin caer en el grostec pero que tampoco vaya a lo light?
“Aunque hay excelentes fotógrafos que trabajan a color, lo mío es el blanco y negro pues en la foto de desnudo hay una línea muy endeble entre lo porno y lo sensual cuando se trabaja a color, por lo que para temáticas muy fuertes prefiero hacerlo en blanco y negro, aunque no me espanta el porno, pues es un mercado muy amplio y quien lo quiera explorar que lo haga sin auto-censurarse.
La técnica monocromática me ha permitido expresar esa sensación de intimidad y texturas. Creo que lo que nos hace falta es educar la vista a los detalles, y en esa línea de los dos extremos entre el blanco y la ausencia de color hay una gama muy amplia de blancos, grises y claroscuros que finalmente son como la representación del ser humano mismo, todos tenemos un lado blanco y otro profundo y oscuro”.
…“me ha tocado gente que les dices por teléfono; te necesito a tal hora y trabajaremos estas tomas; llegan al estudio y todavía ni les ofreces café cuando ya los ves en pelotas”…
¿Cómo convences a una persona para que se quite la ropa y pose para ti?
Ríe de manera picara, toma un poco de aire, hace una pequeña mueca y contesta;
“Me divierte mucho lo que piensa la gente sobre lo que hay detrás de cada sesión…
Hay veces que pongo un estado en el Face sobre lo que pienso trabajar en el estudio y de inmediato sean chicas o chicos se apuntan y comienza el desfile de posteos con preguntas como ¿quieres ayuda? ¿necesitas un asistente? (ríe nuevamente)…
Claro que te apoyas en un equipo, pero ese tipo de preguntas son como un ¿me invitas a la función? pues si no es show, en realidad son horas extenuantes de trabajo, sé que es parte del humor mexicano, pero a veces creo que la gente se imagina que tocas a los modelos, que eres dueño de su voluntad y uno dice; ¡hey tranquilos! si trabajo con ellos pero no soy Calígula o Mesalina, jamás haría algo que incomode a mis modelos, lo primero que tienes que tener en claro es el respeto a la intimidad de quien retratas.
Cierto es que debe haber una comunicación muy precisa para crear el ambiente y decir: quiero esto y esto, pero no llegas de inmediato con látigo en mano y le dices; te pones así y así, más bien platicamos sobre cómo vamos a trabajar el proyecto, poco a poco creamos la confianza pues cada modelo es distinto, esto hace que fluya de manera natural el tiraje de las fotos.
Aunque también me ha tocado gente a la que les dices por teléfono; te necesito a tal hora y trabajaremos estas tomas, llegan al estudio, todavía ni les ofreces café cuando ya los ves por ahí caminar en pelotas. De igual forma he conocido personas que ante los demás o en la red parecieran muy desinhibidos y frente a la cámara se panican totalmente, lograr que se quiten un calcetín resulta realmente un ejercicio que desafía por completo su pudor.
…“hay modelos con los que he trabajado una sola vez y no los he vuelto a ver jamás”…
¿Cómo consigues a tus modelos; haces casting, lanzas convocatoria, se proponen ellos mismos o es una cuestión de voluntariado?
Ríe a carcajadas…
No, sabes, le mundo de la foto de desnudo es muy extraño, hay modelos con los que he trabajado una sola vez y no los he vuelto a ver jamás.
A veces puedes trabajar piezas con gente que conoces muy bien, amigas o amigos que dicen, va yo le entro, algunos deciden guardar su anonimato mediante caracterización, antifaces, o piden tomas en claroscuro para evitar que sean identificados.
Otros que simplemente llegaron, preguntaron ¿aquí es donde trabajaremos? Bien… y sin más ni más se quitaron la ropa, ya posterior a la sesión se presentaron, charlaron sobre lo que se dedican cotidianamente y nos hicimos grandes cuates.
¿Más allá de la censura cuál crees que es el problema que contribuye a la cosificación del cuerpo al desnudo?
“Básicamente el respeto al cuerpo, muchas veces no respetamos ni el cuerpo físico ni el cuerpo social.
El cuerpo físico, podemos ejemplificarlo de manera concreta con la agresión verbal que sufre una chica por parte de algún acosador en vía pública por el simple hecho de ser mujer, entonces dónde está la individualidad y el respeto a tu persona.
Por otro lado el cuerpo social; Lo que la concepción de la moral determina que debe ser una persona.
Las chicas pueden andar en minifalda o con un escote y entonces algún sector social cerrado les tacha de golfas y pasan por alto los feminicidios o violaciones con las clásicas frases; cómo no quieren que les pasen cosas si se visten de tal manera, incluso lo hemos visto a últimas fechas en medios de comunicación que te estigmatizan por ser; jarocho, colombiano, chino de donde seas, si te pasa algo es porque seguro te los buscaste o andabas en malos pasos, como si sólo bastara criminalizar a las personas para que entonces el daño al cuerpo físico se justificara a través de lo que la gente concibe desde el cuerpo social”.
¿Qué sigue en tu carrera?
“Tengo varios proyectos ya registrados y en puerta para realizar en exposición y fotolibro como “Pentesilea en el siglo XXI”, que es la historia de vida de trece mujeres, que han padecido cáncer y las han sometido mastectomía para lo cual retomo la figura de la amazona haciendo una analogía a la amputación que se realizaban estas guerreras para poder cargar la ballesta o arco durante sus batallas con otros ejércitos, de esta manera busco hacer alusión a la batalla por la vida que enfrentan las mujeres con cáncer mamario.
Otro proyecto importante es de los Alguien y los Nadie, cimentado en actores sociales outsiders, así como uno más enrolado con la figura mitológica de Prometeo”.
Han pasado dos horas y media de trabajo, las luces amarillas y blancas se vuelven a encender para proyectarse sobre la figura estilizada de una mujer con antifaz, el silencio regresa al estudio de la fotógrafa quien se posa tras el visor para capturar el momento preciso del arte del desnudo en un solo click.
