Pocas cosas en el mundo lograrán fascinarnos más que el sexo, desde que nuestros antepasados aprendieron a separar este acto de su función principal —la reproducción—, nada nos ha encantado más que compartir un momento íntimo con la persona que habita en nuestros pensamientos amenazando constantemente con hacernos perder la cabeza sólo con postrar su cuerpo desnudo frente a nosotros.

Tanta es nuestra fascinación por esta actividad que la hemos llevado a todos los momentos de nuestra vida diaria. Cuando por fin logró introducirse en el arte, los artistas no pudieron hacer otra cosa más que retratarle de la única manera que conocían: la que está en sus pensamientos; sin embargo, dando por sentado que cada persona razona y siente de diferente manera, algunas de las representaciones sexuales en los trabajos de estos creadores han llamado la atención por las situaciones tan extrañas que contienen.
Desde el incesto hasta la zoofilia, el arte cobija una colección inmensa de fantasías y perversiones que a veces sólo son reveladas para aquellas mentes capaces de leer los símbolos ocultos dentro de una obra. A continuación hay una serie de pinturas que retratan estas situaciones.
“Parisinas con atuendo argelinas (El harem)” (1872)
Pierre Auguste Renoir

Con la llegada del romanticismo los temas religiosos en el arte quedaron de lado, eso hizo que varios artistas optaran por retratar escenas exóticas. En este caso se trata de la escena de un harem en donde vivían todas las mujeres de las que disponía un hombre rico para tener sexo con cada una de ellas.
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“Dos mujeres abrazándose” (1915)
Egon Schiele

No es gratuito que este artista sea una de las personalidades más influyentes en cuanto al arte erótico. Además de pintar seres andróginos dotados de una sensualidad intrigante, también se dio a la tarea de retratar parejas poco convencionales para su época, en este caso se trata de una escena lésbica donde, a pesar de las líneas temblorosas que los forman, es posible ver la pasión en los rostros de las protagonistas.
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“Leda y el cisne” (1515)
Leonardo da Vinci

Inspirado en los antiguos mitos griegos, Da Vinci retrató una de las múltiples veces que Zeus se convirtió en animales blancos para gozar sexualmente de alguna mujer. En este caso plasmó la relación sexual que Leda (madre de Helena, Pólux, Clitemnestra y Cástor) sostuvo con un hermoso cisne que era en realidad el padre de los dioses del Olimpo.
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“El espíritu de los muertos vela” (1892)
Paul Gauguin

Durante su primera estancia en Tahití, el pintor conoció a una niña de 13 años llamada Teha’amana con quien se casó con el consentimiento previo de sus padres. La figura desnuda que yace en primer plano de la pintura es esta chica quien se convirtió en la musa indiscutible del pintor.
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Sin título
Scott G. Brooks

No hace falta un título para describir el contenido de esta imagen. La escena de sadomasoquismo ahí retratada, además de la clásica fantasía de la dominatriz que, aunque muchos hombres se niegan a aceptarlo, emociona a muchas personas.
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“El jardín de las delicias” (1500-1505)
El Bosco

El panel central de este tríptico es una representación gráfica de las pasiones que gobiernan el mundo, aunque una de las escenas que más destacan es una orgía en la parte baja del panel. En la misma sección hay algunas aves como el petirrojo, que son innegables símbolos eróticos.
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“Alegoría con Venus y Cupido” (1540-1550)
Agnolo Bronzino

Posiblemente el hecho de que el juguetón cupido esté tocando a Venus mientras trata de besarla no parece una práctica sexual muy extraña. No obstante, si consideramos que se trata de una relación madre e hijo, se convierte en una clara representación del incesto.
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“Escena erótica de un monje y una monja” (1685-1715)
Alessandro Magnasco

Las fantasías sexuales casi siempre están relacionadas con lo prohibido. En este caso, además de un trío, el pintor plasma ese temido encuentro entre lo santo y lo profano. Esa ruptura de paradigmas ha inspirado a diferentes artistas alrededor del mundo.
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Arte ero-guro
Yamamoto Takato

No hay duda de que Japón jamás dejará de sorprendernos. Este movimiento artístico es una muestra del compromiso que tienen los artistas nipones con el arte de su país que, al prohibirles retratar ciertos temas, los creadores decidieron protestar a través de su trabajo plasmando escenas sexuales que incluyen pulpos, peces, serpientes y jóvenes delicadas dispuestas a entregarse a estas bestias.
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“Sexo con aliens”
David Hoggins

Probablemente no hayas escuchado hablar de este artista de Nueva Jersey que dice haber perdido su virginidad con una mujer alienígena a los 17 años. Su obra se basa en plasmar cada momento de esta relación y retratar a quien, según él, se llevó su inocencia.
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Seguramente ya habías visto alguna de estas pinturas con anterioridad y pasaste inocentemente frente a ellas pensando que se trataba de un desnudo más en un museo lleno de este tipo de trabajos, sin embargo, ahora que conoces su significado tienes la urgencia de ir a revisar a detalle ese cuadro que, aunque sea una reproducción, captura la esencia de los pensamientos más oscuros de su creador.
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Bibliografía
Farthing, Stephen. 1001 pinturas que hay que ver antes de morir. Grijalbo. China. 2016.
