Todo lo que nunca nadie te enseñó sobre la historia del porno

Martes, 28 de febrero de 2017 7:20

|Francisco Ramirez



Porno


La premisa es un clásico. Un repartidor de pizza, por lo regular un galán que probablemente pasa más tiempo en el gimnasio que trabajando, parece que está de suerte. Quien abre la puerta es una chica despampanante y evidentemente deseosa de algo más que comida rápida italiana. Después de todo, a juzgar por su figura, no es de las que come mucho carbohidratos. Invita a pasar al repartidor y cuando hacen el almuerzo a un lado para proseguir en la recámara con el juego cada vez más erótico y cachondo, ya la desgastada trama cumplió su fin. Aunque varía, casi todo el grueso de las películas porno actuales parten de este principio narrativo, ilógico, incoherente. Pura fantasía, pero ¿por qué atrapa?

La realidad que vive el ser humano actual se caracteriza, en un plano general, por la hipersexualización del individuo, sobre todo a nivel mediático y publicitario. El incremento del contenido sexual y el auge de las nuevas tenologías, que conllevan una forma más rápida y eficaz de difundir información —así como desdibujan el control sobre el contenido que puede o no verse en los medios—, han hecho que la sociedad encuentre un contexto y una utilidad beneficiosa para la pornografía.


lo que no sabías sobre el porno
Máquina dispensadora de pornografía en Japón


La imagen que se tiene actualmente de la pornografía suele asociarse con contenido audiovisual, especialmente películas o videos, al alcance de un click en internet. Pero aún hay mucho por saber al respecto, tanto como por cultivar una visión crítica en función del tema, como por las supuestas consecuencias que el consumo de pornografía podría acarrear. Incluso la discusión podría recaer sobre un aspecto más intelectual, pues a veces, por circunstancias diversas, es difícil determinar la naturaleza y el sentido de los contenidos a los que se exponen las personas.

La pornografía hace referencia a una serie de contenidos que muestran explícitamente el acto sexual. Pero esto no es nada nuevo. Es una de las prácticas más antiguas y ha variado consistentemente a lo largo de la historia.


lo que no sabías sobre pornografía


Aunque la forma más convencional de pornografía es de épocas más recientes, algunos expertos sostienen que el origen primario de la imagen de la mujer con motivos eróticos y pornográficos se remonta al paleolítico, cuando el hombre primitivo empezó a usar herramientas y a tallar madera, marfil y piedra. La Venus de Hohle Fels, una pieza de hace 35 mil años, está dotada de rasgos sexuales pero los detalles que pudieran describir su rostro o sus extremidades (rasgos que le hubieran dado identidad) están poco desarrollados. Sus pechos y su vulva son lo más destacado. “La representación raya con la pornografía según los estándares actuales”, afirma el arqueólogo Paul Mellars en entrevista con la revista Nature. Para algunos, este tipo de figuras exaltan la sexualidad, mientras que para otros son símbolos de fecundidad y fertilidad. Sin embargo, otros especulan que pudieron haber tenido una función onanista.


edouard-Henri Avril felatio



El modelo de pornografía que tenemos actualmente prevalece desde la época victoriana (época que marca la cúspide de la Revolución Industrial y el Imperio Británico). Un caso emblemático es el del artista e ilustrador Édouard-Henri Avril, quien ilustró libros de filosofía sobre sexo de manera explícita, como nunca antes se había visto. Esta estética erótica e hiperrealista se extendería a la pintura, a la escultura, a la literatura, pero despegaría en la fotografía y posteriormente con los primeros pasos del cine mudo, aunque faltaría mucho para que dejara su estatus subrepticio y se volviera un producto de consumo masivo y una parte aparentemente esencial de la sociedad.


lo que no sabías sobre el porno


Los años 70 se convirtieron en una gran época para la pornografía, pues se colocó como una industria rentable que continúa hasta nuestros días. Europa, en especial los países nórdicos, fueron pioneros en legalizar el material porno en los años 60. Pero Estados Unidos no tardaría en ver su potencial, con una gama de producción tanto independiente como mainstream que rotaba en circuitos de cine especializado en el género. Atravesó la industria una época de oro. Con controversias y altibajos, el éxito del género es más que evidente en el presente, sobre todo en el vecino del norte: es el país con más contenido pornográfico en línea, seguido por Holanda y Japón. Asimismo, un estudio realizado por el portal  CyberSentinel.co.uk determinó que, en promedio, el ser humano dedica 7,25 horas al mes para ver contenido de este tipo, lo que es equivalente a una jornada laboral. Como para ponerse manos a la obra, ¿no?


detras de camaras industria-porno-jpg


La evolución: una lucha de roles y poderes

Prácticamente, a lo largo de toda su historia, en la pornografía ha predominado la imagen de la mujer sexualizada en aras del exclusivo placer del hombre. Esto incluso generó que se instaurara, en mayor o menor medida, una práctica habitual de denigrar la imagen de la mujer, con lo que se anulaba la visión de su lado del placer o del gusto por el sexo.


pornografia pareja


Sin embargo, desde hace algunos años (en sintonía con el lento pero seguro cambio de paradigma en cuanto a la idea de género y de sus roles en la sociedad) ese concepto ha ido mutando. Algunas actrices han creado una imagen más fuerte de sí mismas o simplemente tomaron las riendas de las producciones para plasmar su visión. Entre algunas de las más peculiares y con propuestas más arriesgadas podrían mencionarse directoras o pornógrafas feministas como Candida Royalle y Erika Lust. La primera, quien murió en 2015, fue talento, productora y directora de títulos especialmente dedicados a las parejas, un tema que se pasa por alto, se trastoca o se deforma en el formato más tradicional. La segunda es una directora y guionista sueca que ofrece una imagen empoderada de la mujer por medio del sexo, el erotismo y su feminidad. Otro punto importante es que sus producciones muestran algo que la mayoría de las veces parece irrelevante en una película tradicional y falocéntrica: el orgasmo femenino como primer motivo del coito.

Los daños que puede causar ver pornografía

Como se citó anteriormente, según el estudio de CybeSentinel.co.uk, en promedio, el ser humano dedica 7,25 horas a mirar o consumir contenido porno, lo que podría considerarse como un índice elevado. Muchos se preguntarán si esto es cierto y pondrán en duda que pueda ser perjudicial ver tanta pornografía, pero al parecer es un problema real que muchas personas en el mundo padecen.


adicto pornografia


De hecho, la revista Archives of General Pyschiatry realizó un estudio tras el cual se determinó que el consumo excesivo de pornografía podría causar desórdenes cardiovasculares, renales y endocrinos, además de causar una adicción comparable a la de una droga dura.


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En cierto sentido, la historia de la pornografía es la historia de la humanidad. No hay que perder de vista que ha definido un aspecto de las personas, desde un punto de vista social, cultural y hasta económico. Para muchos, la verdadera educación sexual empieza por ver una película XXX. Es preciso recordar que más allá de ser un género o subgénero, también es una industria que genera importantes ganancias y moviliza el mercado y se ha incorporado a otros campos del arte como la fotografía, el cine o la música.

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