Enfrentarse a una hoja en blanco puede ser la parte más difícil del día. El papel sin color intimida y las ideas comprimidas le temen a tanto espacio; de repente algo aparece: unos ojos brillantes, unos labios carnosos, cabellos negros y lacios que podrían dar vida a algún personaje de novela… o de cualquier caricatura.
En el dibujo, “una línea es un punto que fue a dar un paseo” y cuando regresa ya tiene historias que contar; las cuenta a través de elementos alegóricos y simbólicos que cambian por completo los atributos que acompañaron al punto que inició dicho viaje. Así se cuentan las historias en las ilustraciones, a través de personajes que con detalles despiertan emociones que precisan un sentimiento definitivo.
Para la creación de personajes es necesario saber dibujar las expresiones faciales. Por esa razón aquí te presentamos una guía, publicada originalmente en danidraws.com para la elaboración de una variedad de diferentes emociones y estados de ánimo en personajes.
Estos son los aspectos más importantes:
Los Ojos – Probablemente la característica más importante para evocar una emoción clara. Puedes utilizar los párpados y las cejas para crear su efecto.
Las Mejillas – La forma en que se dibujen los pómulos afectarán mucho el aspecto y la posición de los ojos.
La Boca – La forma de la boca es también muy importante. Afecta la forma en que las mejillas se mueven y la forma de la cara entera.
Consejos básicos:
Tenga en cuenta que al mover la forma y posición de una característica, se afecta a todo lo demás. Nada se interpone por completo por su cuenta.
Tener siempre un espejo cerca. Cuando intentes concretar una expresión es mejor que la encuentras en tu propia cara haciendo movimientos extraños inconscientemente. Esto puede ser una buena referencia.








