“El propósito del collage era dar la idea de que texturas diferentes pueden entrar en una composición para convertirse en la realidad de una pintura que compite con la realidad de la naturaleza. Tratamos de deshacernos del trampantojo para encontrar un trompe l’espirit. Ya no queríamos engañar al ojo; queríamos engañar a la mente. La hoja del periódico no fue hecha para crear periódico, fue creada para usarla como botella o algo parecido. Nunca fue usada literalmente, siempre como un elemento desplazado de su significado habitual en otro significado, para producir un shock entre su definición clásica en su punto de salida y una nueva definición en su punto de llegada. Si un periódico puede convertirse en una botella, eso nos da algo sobre lo que pensar, en una conexión entre el periódico y la botella. El objeto desplazado ha entrado un universo en el que no fue creado y donde retiene, en cierta medida, su extrañeza. Esta extrañeza fue lo que queríamos para que la gente pensara, porque estábamos conscientes de que nuestro mundo se estaba convirtiendo en algo muy extraño y no precisamente tranquilizador”.
Pablo Picasso

Georges Braque y Picasso dedicaron el otoño de 1912 a recortar publicidad que pudieran pegar en sus peculiares dibujos que años después tendrían cabida dentro del cubismo. La idea de plasmar un elemento comercial dentro de una obra de arte consistía alterar el orden y las reglas de los cánones artísticos. Braque fue el primero en producir obras cubistas que incluían medios mixtos; utilizó jirones de diversos medios impresos dentro de una pintura real. Sin saberlo, el francés y el magaleño estaban inaugurando una nueva técnica que instauraría una nueva forma de entender el arte, pero también la realidad.

Sammy Slabbinck es un artista belga del collage que combina imágenes históricas y estilos contemporáneos de composición. Imitando, en su justa medida, el trabajo de Braque y Picasso, el belga dedica varias horas a la búsqueda de revistas y periódicos vintage, principalmente de la década de los 50 y 60. Slabbinck recorta las imágenes de la publicidad y les otorga un nuevo contexto dentro de una foto contemporánea. Se trata de la yuxtaposición de los ideales modernos con los estados de mente tradicionales.
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De familia artística, el artista no acudió a la escuela de arte, más bien dedicó algunos semestres a estudiar historia del arte hasta que, cansado de memorizar datos y nombres, abandonó la carrera para dedicarse a crear sus propias obras. El trabajo de Slabbinck mantiene su estilo apegado a los tonos apagados con composiciones surreales.

En palabras del belga, el collage permite total libertad puesto que es una disciplina sin reglas, donde todo se permite siempre y cuando sea coherente. Sin embargo, el proceso que le permite saber si una imagen está bien, es definida por la estructura de las imágenes, la cual se logra a base de “puro sentimiento”. Además, detalla que aún en los collages, que pueden ser instantáneos o que toman semanas, es necesario apegarse a las leyes de la composición. “La clave está en que la imagen sepa interactuar de manera natural y que trabaje en conjunto para lograr la imagen completa”.

Slabbinck trabaja para diversos medios editoriales alrededor del mundo. Puedes conocer más de su trabajo en esta dirección.













