Después de vivir la tarde más soleada, el cielo se transformó en una oscuridad interminable. No podía ver nada, ni siquiera la silueta de mi mano enfrente de mi rostro. De repente la oscuridad se transformó en una luz roja que me indicaba un pequeño sendero por el que decidí caminar. Poco a poco noté que mis pasos se hacían más lentos y la luz roja me mostraba cosas que prefería no ver. El fin de mi infancia, la pesadilla irreverente de un ídolo acabado, los personajes que marcaron mi vida muertos o en condiciones deplorables. Una risa extraña se dibujaba en mi rostro ¿por qué me reía? Miles de pensamientos se cruzaron por mi mente pero no pude encontrar una razón para que mi absurda risa hubiera aparecido.
Mientras Alicia devoraba a la liebre, una carcajada atrajo su atención hacia mí. Me pasmé. Mis pies no reaccionaban, no pude correr y mis manos cubrieron rápidamente mi boca. “Reacciona”, me dije, y corrí lo más rápido que pude. De reojo observé cómo el cirquero le cortaba las alas a Dumbo y Bowser asesinaba a Luigi. Otra risa incontenible me abordó ¿me volvía loca?

Corrí lo más rápido que pude hasta llegar a un claro. Me detuve y dejé que la emoción me controlara. Poco a poco la risa interminable empezó a asfixiarme, mis piernas dejaron de sostenerme y caí. No sabía qué sucedía ni cómo remediar mi ataque. Comencé a dejar de respirar, mi cuerpo se contrajo, mis mejillas se pusieron púrpuras y poco a poco mi respiración disminuyó. Por un momento fui feliz: mi risa se detuvo.

El ilustrador Ben Chen reinterpreta a los protagonistas más famosos de Disney y de la cultura pop para convertirlos en personajes que se encuentran en el ocaso de sus carreras. Algunos con muertes trágicas, otros con nuevas profesiones y unos cuantos con el destino que nunca esperaron, este ilustrador muestra un futuro poco alentador para los íconos más representativos de nuestra infancia.

El artista taiwanés retrata a personajes de Alicia en el país de las maravillas, Pinocho, Parque jurásico, Star Wars, Winnie Pooh, Snoopy, entre otros, con un sentido del humor oscuro, irreverente e irónico. La fantasía infantil deja de ser aquella con la que de pequeños soñamos para transformarse en una que ahora de adultos nos permite recordar y añorar a nuestros héroes con un toque sarcástico que es capaz de dibujar una sonrisa. En el mundo de Ben Chen, se convierte en uno violento donde cualquier cosa terrorífica es bienvenida.

Como parte de su éxito, el artista ha decidido plasmar sus obras de arte en camisetas y venderlas en línea. Él mismo promociona sus ilustraciones en las redes sociales como Flickr y Tumblr. Te dejamos una muestra de su trabajo.




