¿Qué sentirías si te encontraras en medio de un bosque rodeada por mujeres vestidas de negro, desaliñadas, con las manos manchadas de sangre y bailando alrededor de una fogata en la que queman animales vivos? Seguramente te paralizarías de miedo ante el ritual de estas infernales brujas: Nebelhexë y Nachtexe. Dos paganas que le rinden tributo al ser que las dota de poder e inmortalidad: Satanás.

Siguiendo la tradición del black metal, en los 90 debutaron un par de brujas en la escena musical. Ellas grabaron sus rezos y peticiones al señor de la oscuridad y el fuego –aquel que disfruta destruir a las personas y enfatizar sus errores– como parte de un proyecto musical conocido como Aghast. Las letras de Nebelhexë y Nachtexe nunca fueron censuradas; sin embargo, ellas no quisieron ser parte de un círculo mediático y se retiraron luego de haber lanzado su único disco.

No dejes que el buen clima te engañe
Estas brujas sonoras desaparecieron de la escena; no obstante, había decenas de personas que pedían a gritos su regreso. Un grupo de chicas comenzó un movimiento para exigir su retorno, pues ellas las consideraban un modelo a seguir, una figura respetable y –a la vez– temida por sus prácticas wiccas extremas. A pesar de que el duo nunca volvió a ver la luz, siempre fueron admiradas por nunca quedarse calladas, por cantar sobre lo que creían y promover sus convicciones. Nebelhexë y Nachtexe tenían una visión feminista que contagió a otras hasta convertir su ideología en un ejemplo de vida.

Sueña, idiota
En la actualidad, no sólo las fanáticas de este grupo se rinden ante los pies de aquellos seres de fantasía y oscuridad, sino todo el mundo. El legado que cientos de brujas dejaron después de morir, sacrificadas en la hoguera o decapitadas, demostró que las mujeres son tan fuertes –emocional y físicamente– como cualquier hombre. Por lo tanto, también son capaces de protestar y ser valientes.
Para enfatizar este rasgo femenino, la ilustradora Lisen Haglund ha hecho de su obra una constante protesta a favor del feminismo y los derechos de las mujeres. Porque no sólo las brujas pueden ser libres y bailar en el bosque desnudas entregándose al deseo carnal o gritando su amor al señor de las tinieblas. Todas las mujeres, como cualquier ser mundano, tienen derecho a gritar y a hacer lo que deseen sin ningún tipo de inhibición. Ellas ya no son las sumisas de los años 40 o 50; ahora tienen una libertad que por ningún motivo permiten que se les arrebate.

Hombres no, sólo litros de vino
La artista de esta serie plasma en cada ilustración el pensamiento femenino que, a veces, por miedo o vergüenza no se expresa. En cada una de sus imágenes, Haglund enaltece el hecho de ser mujer, lo cual no es una debilidad sino una oportunidad.

Retomando el discurso feminista que las brujas inculcaron casi sin querer en las mujeres, Lisen crea ilustraciones que mezclan sensualidad, mensajes de protesta y un gran imaginario. Ella usa la figura de Patti Smith o Debbie Harry para demostrar cómo la música influye en la vida de cualquier chica; de hecho, éste es un punto clave en sus ilustraciones. Sus dibujos incluyen siluetas femeninas escuchando a Black Sabbath o Slayer, demostrando que los estereotipos son absurdos y aclarando que ellas también se tocan, se tiran gases y gustan de quitarse la playera y el brasier para sentirse cómodas.

No mires atrás, no vas por ese camino
Haglund define su obra como “satánica feminista” y bajo esa premisa arroja al aire las buenas costumbres para vestir a su personajes con trajes de cuero sobre los que dibuja pentagramas. Estos looks las convierte en brujas modernas y libres, mismas que conocen su increíble potencial.

Música encendida, mundo apagado
Por lo tanto, ser una hechicera es señal de tener la mente abierta y el corazón fuerte; aunque haya decepciones amorosas, ratos difíciles y un sinfín de sentimientos encontrados, la vida se encarga de poner todo en su lugar, incluyendo a las personas que las rodean. Las brujas actuales gritan, se deshacen de los estereotipos y se los comen para no volver a verlos. Se desvisten, bailan y disfrutan porque la vida es muy corta y ellas están muy vivas como para no hacer lo que más aman.

Viernes
La vida se trata de sentir, expresase y disfrutar, cosa que las mujeres de Lisen Haglund expresan en cada silueta negra sobre fondo rosa. ¿Qué mejor forma de representar la dualidad entre lo femenino y lo oscuro que a través del color? Ninguna. Cantarle al diablo interior, entregarse a la pasión y ser fiel a sí mismas es lo más valioso que una mujer puede tener.

Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos
Si quieres conocer más acerca del trabajo de Lisen Haglund consulta su página web y su cuenta de Instagram
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Las mujeres han estado presentes en la brujería desde hace muchos siglos, pero seguramente, no conocías estas ilustraciones que lo prueban, así como estos cuadros que muestran lo difícil que era ser una bruja.
