“Encuentro el cuerpo humano hermoso y misterioso. Me fascina lo que la gente puede hacer con sus cuerpos y cómo, si cuidas tu propio cuerpo, la recompensa puede ser mucho mayor de lo que imaginas”.
Cuando un artista encuentra su verdadera pasión es difícil hacerlo cambiar de opinión, menos cuando su trabajo es diferente a lo que antes se ha visto y eso agrada al público. Lo anterior convierte al artista en alguien único y original.
Travis Bedel es un artista estadounidense que ha vivido la mayor parte de su vida en Arizona. Asistió a una escuela de arte, pero lo dejó pronto al darse cuenta de que ya había perfilado su propio estilo.

Comenzó su trabajo con collages de papel recortado sólo en blanco y negro, y siguió trabajando con el papel de esta manera hasta que encontró algunas ilustraciones de muy alta calidad escaneadas de libros antiguos. Recientemente comenzó a hacer más collages digitales a color.
Su trabajo se ha centrado en esas imágenes que algún día encontró, además ha mezclado el cuerpo humano con la naturaleza. Una mezcla única e inigualable.

Hace sus collages con imágenes intrigantes sacadas de guías de campo, libros de texto y láminas vintage. Bedel, que trabaja bajo el nombre Bedelgeuese, hace dos tipos de collages: físicos y digitales. Estos forman un conjunto extraño mas no desagradable entre botánica, zoología e imágenes anatómicas.

Su inspiración o su línea del diseño es guiada por la obra del director de arte y diseñador argentino Juan Gatti, quien tradujo su amor por la jardinería y la forma humana en el trabajo collage similar durante las últimas décadas.

Su trabajo es tan meticuloso a la hora de escoger las imágenes, que cuando las une surgen imágenes que gustan al público; hace lucir el interior del cuerpo humano como algo agradable para la vista.
Cuando decide dejar las tijeras a un lado y hacer su trabajo meramente digital, explica que a veces los recortes son “re escaneados” para utilizarlos en el trabajo a computadora. “Cuando hago algo estrictamente digital, tomo las imágenes a utilizar y elimino los fondos. A partir de ahí puedo jugar con los tamaños, copiar y pegar los elementos que quiero repetir.”
Puede ser difícil imaginar un trabajo hecho a base de recortes del cuerpo humano y botánica, pero para Bedel no fue imposible fusionar ambos campos.

