Un xilófono podría parecer un teclado pero, a pesar de tener la misma forma rectangular, en este instrumento las barras, o teclas, van de largas a cortas, y el intérprete lo toca con un martillo pequeño que produce el sonido.
El xilófono tiene origen asiático, y el primer modelo constaba de una serie de barras de madera unidas a una calabaza seca. A pesar de que se le conozca desde el 2000 A.C., el xilófono ganó popularidad durante la primer mitad del siglo XX, cuando aparecía en actos de teatros y ensambles de jazz. Existen de varios materiales, esto depende del lugar de fabricación de dicho instrumento.

Los xilófonos se han utilizado en clases musicales para que los niños comiencen a desarrollar el gusto por el instrumento de percusión, que cuenta con un timbre más vivo de la marimba. Éste se puede crear en casa de una manera divertida y colorida, ya sea para los niños o sólo para matar el tiempo experimentando con la música. A continuación, te explicamos cómo crear un xilófono de colores.
Se necesita:
Agua
Vasos de cristal
Colorante vegetal
Cuchara de madera
1. Sobre una superficie plana ordena los vasos en línea recta en la que los vasos estén casi tocándose los unos con los otros.

2. Llena una jarra con agua y llévala al lugar donde ordenaste los vasos. El primer vaso deberá ser el más lleno y debes disminuir la cantidad de agua gradualmente hasta llegar al último vaso para que logras producir sonidos diferentes.

3. En cada vaso añade unas gotas de colorante, cada uno debe tener un color diferente.

4. Finalmente con una cuchara de madera o palillos chinos comienza a tocar tu xilófono de colores. Puedes probar para ver los diferentes sonidos que reproduce cada vaso, tocando en diferente orden.

