La búsqueda del sentido es una condición natural de los seres humanos; ésta debe ser entendida como un conjunto de límites comúnes en los que invariablemente se desarrolla la vida humana. Según Sartre estos límites son:
– Estar arrojado al mundo
– Tener que trabajar
– Vivir en medio de los demás
– Ser mortal

Bajo estas condiciones, la existencia tiene como mediador el lenguaje que ayuda a formular nuestro entorno de manera parcial, desde la realidad el sujeto se despliega en sus múltiples auto-re-presentaciones con palabras, ideas, acciones, etc., al final, las huellas que ofrecen se reflejan en la profunda hendidura de la historia y la cultura como un eterno ciclo en el tiempo.
La imagen como representación es una manifestación que se convierte en identidad aunque se apropie de otras, de hecho, esto ayuda a la retroalimentación y creación de imágenes visuales y prácticamente es imposible no tener referencias y presentar composiciones con la idea de que son únicas y subjetivas. Algunas representaciones poseen ideas con significados comúnes lo que permite una lectura “cerrada” o uniforme, es decir, todos pueden entender lo mismo y de esta manera surge el concepto.
La siguiente muestra de carteles son el resultado de 5 años de estudio tomando como referencia lo simbólico y su poder transcendental en la mirada de la humana.
Re-pensar la imagen es indispensable para la reflexión, comprensión y análisis del entorno social. La imagen es ante todo otredad, por lo tanto constructora de identidad y cultura.
