No es desconocido para nadie el hecho de que las mujeres pasan, cada mes, por un periodo de catástrofe tanto para los hombres como las mujeres. Es un momento en el que los hombres le tienen pavor a las mujeres y las mujeres no se soportan a ellas mismas. En esas temporadas, las mujeres cubren una serie de actividades muy tradicionales para confortar sus cambios hormonales (y emocionales), como por ejemplo: comer helado.

Esto llevó a la estudiante de diseño gráfico, Parker Jones, de la Universidad Estatal de Oklahoma a crear unos helados con sabores y títulos basados completamente en los estados por los que una mujer pasa durante su periodo de menstruación. Cada envase representa las emociones y terribles sensaciones que estos momentos le dejan a una mujer, cada uno presentado de una manera cómica y muy acertada a la realidad. Según dice la autora, cada uno de ellos dice lo que ella desearía poder decir durante su momento del mes, en todos esos instantes en que pierde el control y el estilo.

Muchos piensan que comer helado sólo sirve para acompañar a una mujer durante una película romántica, o para levantar sus ánimos; pero lo que realmente sucede, y está científicamente comprobado, es que el helado tiene ventajas sobre el cuerpo de una mujer durante su época de menstruación. El helado ayuda a suavizar los dolores provocados por la menstruación, ayudando a que la mujer se relaje. Al mismo tiempo, reduce el riesgo de infertilidad femenina. Según un estudio realizado en Harvard, el alto consumo de lácteos ayuda a reducir la infertilidad a causa de una anovulación.

Entre sus otros privilegios, el helado ayuda a perder peso, fortalecer los huesos, quemar grasas, regular tensión arterial, previene piedras en el riñón y vigoriza el sistema inmunológico. Todo esto se debe a sus altas cantidades de calcio, fibra, lípidos, proteínas, minerales y aminoácidos. De hecho, el helado ayuda a satisfacer todas aquellas carencias y/o necesidades de las que nuestro cuerpo padece.
A propósito de las ventajas del helado, Jones nos ofrece 3 tipos de sabores:
a) I Think I’m Dying: una clásica mezcla de fresas

b) Don’t Come Near Me: chocolate al estilo Rocky Road

c) I Need Some More: un refrescante helado de chispas de chocolate de menta

Lamentablemente para todas (y todos) dichos sabores no se encuentran a la venta, pues sólo se trató de un proyecto escolar de Jones. A pesar de ello, la diseñadora ha mostrado su interés de crear más sabores en el futuro y el deseo de que alguna empresa de heladería escuche de la innovadora idea y lo haga realidad. Sin duda, le haría un favor tanto a mujeres como hombres.

Referencia: Mashable
