Aunque cueste trabajo imaginarlo, hubo un tiempo en el que Miley Cyrus todavía era vista por muchos como la eterna chica Disney. Sí, a pesar de que ya había dejado atrás la peluca rubia de Hannah Montana, el mundo no terminaba de aceptar que Miley estaba creciendo.
La joven ya estaba haciendo cosas de adultos jóvenes, y su humor, como el de muchas otras personas de su edad, también iba cambiando, lo que no se imaginaba era que eso le iba a costar un papel protagónico en una de las películas animadas más conocidas.
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Todo esto lo contó la misma Miley Cyrus y la anécdota es tan loca que uno no sabe si reírse o indignarse: fue despedida de una película animada… por regalar un pastel con forma de pene.
La broma que le costó a Miley Cyrus el protagónico en ‘Hotel Transylvania’

Así como lo lees. La cantante y actriz contó en una entrevista reciente que perdió el papel protagónico en Hotel Transylvania por una broma que hizo a su entonces novio, y que los productores no vieron con muy buenos ojos. Y sí, aunque ahora esa historia puede parecer chistosa, en su momento fue un tema bastante serio.
Todo salió a la luz en el podcast Reclaiming, conducido por Mónica Lewinsky, donde Miley contó algunos momentos intensos de su carrera y ahí fue donde soltó la bomba: ella iba a ser Mavis, la hija del Conde Drácula en Hotel Transylvania, sí, el mismo personaje al que después le dio voz Selena Gómez.

La cantante contó la anécdota en forma de chiste y resulta que perdió el papel gracias a un regalo de cumpleaños que le dio a su novio: un pastel con forma de pene y en cuanto se enteraron de eso, se quedó sin el trabajo.
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“En broma, le regalé a mi novio un pastel con forma de pene para su cumpleaños y me despidieron”, explicó. “Era la actriz principal de Hotel Transylvania, y me reemplazaron porque hice una broma inapropiada y para adultos”.
Aunque pueda parecer una reacción exagerada, lo cierto es que en ese entonces Miley todavía cargaba con la imagen pública de la niña buena de Disney. Tenía apenas 18 años y estaba en ese punto extraño entre ser legalmente adulta pero socialmente infantilizada.

La cosa es que Miley no hizo esa broma en un set de grabación, ni durante una rueda de prensa. Fue algo completamente personal, pero como la imagen lo es todo en Hollywood, los ejecutivos de la película decidieron que no era lo suficientemente “apropiada” para estar en una producción familiar y ahí fue cuando entró Selena Gómez a la película.
“Lo que me pareció ridículo de que me despidieran por un pastel de pene fue que venden pasteles de pene para todas las despedidas de soltera”, dijo. “En Nashville, Tennessee, puedes conseguir esos pasteles. No es para tanto, pensé: ‘Sabes, esto es una broma muy simple, no vulgar, es una tontería’”.

El caso de Miley también dice mucho sobre las expectativas que muchas celebridades enfrentan, especialmente si comenzaron sus carreras siendo niños y más aún si son mujeres. En palabras de la propia Miley:
“Que me despidieran por cosas comunes que hacen las chicas de mi edad… van a despedidas de soltera y a espectáculos de Magic Mike. Pero si yo lo hacía en esa época, ya no era alguien apropiada para jóvenes, aunque eso sucediera en mi vida personal”.
Sí, perdió el papel de Mavis por un pastel, pero también ganó algo que vale más: el poder de reírse de la situación, de señalar lo absurdo que fue y de dejar claro que las mujeres jóvenes no deberían ser juzgadas por las mismas tonterías de siempre.
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