La desaparición de Jacobo Grinberg, el célebre científico mexicano conocido por estudiar la conciencia y teorías sobre la telepatía, sigue siendo un misterio que intriga al mundo. Grinberg desapareció el 8 de diciembre de 1994, a los 47 años, durante el sexenio de Ernesto Zedillo. Estaba casado con Teresa Mendoza, su segunda esposa, quien también desapareció y podría ser una pieza clave en este caso sin resolver.

La desaparición de Jacobo Grinberg
Según el documental El secreto del Doctor Grinberg, Jacobo no se presentó en su laboratorio en la UNAM ni en la celebración de su cumpleaños el 12 de diciembre de 1994. Su esposa, María Teresa Mendoza López, no reportó su ausencia a las autoridades, ya que era común que él hiciera viajes inesperados y se desconectara por días.
Sin embargo, apenas ocho días después de su desaparición, Teresa Mendoza comenzó a levantar sospechas. Según las autoridades, se la vio cobrando un cheque y sacando objetos de la casa que compartían. El 13 de diciembre, llamó al laboratorio de Jacobo para avisar que no se presentaría porque ambos viajarían a la India, pero ninguno de los dos llegó a ese país.

Sospechas sobre Teresa Mendoza
Tony Karam, amigo cercano de Grinberg y presidente de Casa Tíbet en México, declaró que el científico le confesó tener miedo de su esposa: “Le tengo miedo a Tere, temo por mi vida”. Incluso su hermano, Jerry Grinberg, afirmó que Jacobo había dejado de dormir en la misma casa para evitar convivir con ella.
En enero de 1995, Teresa Mendoza también desapareció. Las investigaciones revelaron información inquietante: su nombre y documentos personales no parecían coincidir con su identidad real, y su título profesional era cuestionable. Algunos familiares incluso creen que tenía vínculos con la CIA y podría estar relacionada con la desaparición del científico.

Otra teoría apunta a que Teresa tenía conexiones con el gobierno mexicano, que habría querido silenciar a Grinberg por su relación con Pachita, una chamana famosa por supuestamente realizar cirugías con cuchillos de cocina. Se dice que Pachita tuvo contacto con figuras cercanas a José López Portillo, lo que habría puesto a Grinberg en una posición incómoda para ciertos intereses políticos.
Cuando Jacobo desapareció, también lo hicieron sus disquetes, ordenadores y otros dispositivos con información clave de sus investigaciones. Esto sugiere que su desaparición no solo fue un caso personal, sino también un intento por borrar avances científicos que podrían haber revolucionado el estudio de la conciencia.
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