Hola, tía Ceci y comunidad de Cultura Colectiva. Mi historia inicia hace cinco años, cuando estuve saliendo con un muchacho 13 años menor que yo.
No sé en que momento pensé que esto pudiera funcionar como una relación cualquiera.
Quizá porque tenía una carencia o muchas, y aparte acababa de terminar una relación tóxica, me enfoque tanto en mi relación siempre atenta, siempre tratando de que las cosas estuvieran bien, y para mi desgracia esta persona creo que no quería nada serio conmigo.
Algo importante que decir es que yo ya tenía dos hijas grandes que no vivían conmigo. Él jamas se había casado y en varias ocasiones hablaba de “cuando tuviera hijos y tuviera una familia”, cosa que yo ya no podría darle.
Me hacían sentir mal sus palabras, hasta que lo enfrenté y le dije que no dijera eso y que si tenía intensiones de hacer todo eso, que mejor dejáramos la relación.
En una ultima ocasión —ya tomado— me dijo que quería estar conmigo pero que iba a buscar a alguien para tener un hijo una una única vez y que quedara embarazada. Después dijo que no quería decir eso, que solo lo dijo porque estaba borracho y que jamas diría o querría algo así.
Fuera cierto o no, yo no lo iba a permitir: ¿Qué se pensaba ese individuo?
Total que seguimos en la relación con altas y bajas, hasta que llegó un momento, por ahí de diciembre del 2020, cuando me dijo que ya no quería esta relación porque teníamos muchos problemas y que él no estaba acostumbrado a una relación con problemas.
Yo pensé: “wow, creo que este hombre nació ayer”, ¿pero qué podía esperar si era 13 años menor que yo?
Terminamos, me di media vuelta y con todo el dolor de mi corazón ahí quedó todo, eso fue al año 3 meses después me buscó para regresar y yo dije “ok, vamos a regresar”. Aún lo amaba y regresamos.

Después, por casualidad o como quieran llamarle, tuve oportunidad de ver su teléfono y resulta que me terminó esa vez por estar en contacto con una fulana con la que anduvo en esos meses y según él la terminó porque ella le dijo que era un inmaduro.
Lo cierto es que seguía en contacto con ella y no era la única. Después surgieron nuevos problemas con otras personas.
Eso ya estaba echado a perder. Debí saberlo. Debí poner mis límites.
No lo hice a tiempo y permití ques er la nueva loca, la nueva tóxica de su vida, hasta que un día sucedió, me golpeó.
Puse una denuncia por agresión contra él. Me pidió disculpas, me suplicó que retirara la denuncia y lo hice tontamente, y lo peor: regresamos porque me dijo que me amaba y que quería estar conmigo.
Y así ha sido desde entonces. Toda las veces que hemos terminado y hemos regresado regresado siempre dice que quiere estar conmigo y que me ama, yo la verdad lo dudo, pero regresamos según para avanzar y no salimos de donde mismo.
Ya me tiene cansada ir y venir, los reproches y reclamos y las ofensas. Nunca me ha tenido confianza y yo tampoco al él por lo que ha pasado, seguimos discutiendo lo mismo y siempre me hace sentir que los problemas siempre son por mí.
Llegué a pensar que así pero, pero mi único error es siempre volver.
Hoy me volvió a insultar y decirme que yo tenía la culpa de todo, que él no estaba a gusto, que lo terminara de una vez, porque él no tiene la capacidad de terminar la relación.
Acabo de terminar otra vez con él y y quiere que le llame para platicar sobre esto.
Creo que necesitaba escribirlo.
Sé que no soy una perita en dulce pero lo que sí puedo decir es que no soy dejada y respondo, pero por eso mismo me ha ido mal, con ese tipo de hombres que con su fuerza quieren aplacarlo a uno.
Gracias por leerme.
Atentamente, la perita agridulce.
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Soy la Tía Ceci y les quiero recordar que estoy para ustedes, el espacio de la Tía Ceci y esta comunidad es para externar eso que sienten y viven; si quieren compartir su historia, envíenla a tia@culturacolectiva.com
