Razones por las que tu cerebro es el que se enamora y no tu corazón

Jueves, 11 de enero de 2018 15:57

|Hervey Arteaga

¿Qué pasa cuándo sentimos mariposas en el estomago? ¿Cómo funciona el proceso de enamoramiento en el cerebro? ¿Alguna vez has pensado que el amor nos convierte en adictos a alguien?


Que te eleve los niveles de dopamina sin ponerte un dedo encima, significa que te flechó el hipotálamo, es decir, estás enamorado.


El enamoramiento consiste en una serie de reacciones químicas producidas en diferentes regiones cerebrales que nos hacen tener una percepción idealizada de una persona. Neurocientíficos han comprobado que éste tiene un efecto similar al de una droga. Las partes neuronales que se activan cuando ves a la persona que amas, son exactamente las mismas que se activan cuando consumes tabaco, alcohol y otras sustancias adictivas.


El enamoramiento comienza en la corteza cerebral, después pasa al sistema endocrino, que se transforma en una respuesta fisiológica y en cambios químicos originados por la segregación de dopamina en el hipotálamo. Explicado de otra manera, todo comienza con el área visual, atracción física, seguida por una atracción personal que se activa cuando hay reciprocidad. 



El enamoramiento se relaciona con cuatro neurotransmisores: dopamina, serotonina, oxcitocina y noradrenalina, que son los siguientes:


Dopamina



Este neurotransmisor está relacionado con el placer, cuando nos enamoramos, la dopamina que se libera provoca en el enamorado mayor emoción, euforia y energía. El enamoramiento ocurre cuando la dopamina actúa sobre la corteza prefrontal asociada a la cognición. La dopamina activa diferentes partes del cerebro para provocar reacciones fisiológicas diversas, como el aumento de la frecuencia cardiaca o de la presión arterial.


En hombres, el aspecto físico de una persona es el principal aliciente para comenzar la secreción, pues son principalmente visuales. En mujeres, el proceso es más complejo, ya que involucra otros sentidos como el tacto o el olfato —detectan feromonas—, factores que son tomados en cuenta antes de elegir una pareja.


En mujeres, esta zona cerebral termina de interconectarse aproximadamente a los 21 años de edad, mientras que en hombres el proceso es más lento y culmina hasta los 26 años; es por esto que los hombres suelen querer asentarse de manera tardía que las mujeres. La dopamina es la que está más involucrada en esa sensación de euforia que nos inunda cuando nos relacionamos con alguien de quien nos estamos enamorando. Su liberación en grandes cantidades nos llena de bienestar y hace que en el futuro intentemos repetir la experiencia.


Oxitocina 



Este neurotransmisor ayuda a forjar lazos permanentes entre amantes tras la primera oleada de emoción. La hormona actúa "cambiando las conexiones" de los miles de millones de circuitos neuronales. Esta hormona es conocida como el neurotransmisor de la confianza o de los abrazos y se libera en cantidades grandes durante el orgasmo y en cantidades más pequeñas cuando te toman de la mano.


La oxitocina es una sustancia endógena —segregada por el cuerpo— y actúa como una droga —sustancia exógena introducida en el cuerpo desde el exterior—, libera transmisores como la dopamina, la noradrenalina —norepirefrina— o la serotonina. El chocolate es rico en este compuesto, por eso, es habitual que durante el "mal de amores" se consuman cantidades excesivas; sin embargo, no nos damos cuenta de que los enamorados no siempre llegan a cumplir las expectativas que tienen el uno del otro, sean realistas o no, lo que puede llevar a un estado de frustración.


Serotonina



El neurotransmisor de la felicidad. La serotonina actúa sobre las emociones y el estado de ánimo. Es la responsable del bienestar, genera optimismo, buen humor y sociabilidad; es conocida por representar un papel importante en la inhibición de la ira y la agresión. Niveles bajos de serotonina están asociados con la depresión y la obsesión —síntomas del desamor—. Los fármacos antidepresivos, se encargan de aumentar los niveles de serotonina para corregir el déficit neuroquímico. Las experiencias positivas constantes y los pensamientos positivos también aumentan los niveles de serotonina. En cambio, los pensamientos desagradables, las malas noticias, hablar de cosas tristes y preocupantes, o enfadarse inhiben por completo la activación de la serotonina.


Noradrenalina



La noradrenalina o norepirefrina es el neurotransmisor que induce a la euforia en el cerebro, excita el cuerpo y le da una dosis de adrenalina natural. Esto hace que el corazón lata más rápido, la presión arterial se eleve y hace que respiremos de manera pesada para que llegue más oxígeno a la sangre. Provoca el síntoma de las palmas sudorosas y de los rubores de las primeras etapas del enamoramiento.


El amor promueve la reproducción, lo que provoca una gran cantidad de sustancias químicas que producen felicidad. El sexo es sólo un aspecto de la conducta reproductiva. El amor motiva a recorrer el mundo con tal de estar a solas con esa persona especial. Los neuroquímicos hacen su trabajo sin palabras y nosotros buscamos palabras para explicar la locura de nuestras motivaciones. A veces es más simple engañarse o manipular que intentar entenderlo.


No te amo con el corazón, lo hago con la razón de mi prefrontal, las hormonas de mi hipotálamo, la pasión del cíngulo y deseo de la amígdala cerebral.


Un cerebro enamorado sin excepción idealiza e hipervaloriza lo que emana de la persona amada. El amor es la más grande sensación que puede disfrutar el ser humano.



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Siempre es necesario aprender a distinguir de lo que es amor y lo que no, incluso de aquellas cosas que te dice la persona que te gusta: cosas que te dirá un fuckboy para tener sexo contigo.



REFERENCIAS:
Hervey Arteaga

Hervey Arteaga


Columnista
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