No habrá historia de un derrumbamiento más trágico que la decadencia del Imperio Romano. La grandeza que se extendió por tres continentes y sentó las bases de la cultura occidental pasó por un proceso de descomposición social que se acentuó conforme la civilización se expandió y volvió a la forma de gobierno imperial.
La violencia, la depravación sexual y la desigualdad rampante son parte de los factores que terminaron con la gloria que construyó Roma, inspiración de tantas frases, historias y epopeyas que recuerdan el poderío del imperio que dominó el mundo antiguo.
La vida de los emperadores, la figura política que se impuso después de la República, es reflejo de la decadencia de la civilización romana. Desde Calígula, despiadado emperador que gozaba al ver cómo torturaban a sus esclavos mientras disfrutaba de un banquete, pasando por Tiberio y sus juegos sexuales con niños en los baños y hasta Nerón, la podredumbre de la figura del emperador, es sólo una muestra de la descomposición social en su conjunto.
Nerón, un hombre amante de las carreras de caballos, compositor con la lira y gobernador populista por excelencia, es parte esencial de la historia de Roma para comprender hechos como el Gran Incendio o la muerte del apóstol Pedro. La concepción de Nerón es la de un hombre entregado a sus placeres, odiado por sus enemigos, otros patricios y el senado, pero respetado por el pueblo gracias a su presencia en los actos públicos. Estos son los mitos más frecuentes que se relacionan con la figura del mítico emperador romano:

En el verano del 64, el Gran Incendio que consumió gran parte de la ciudad y según los historiadores de la época, mantuvo a Roma ardiendo por cinco días, es una de las historias más socorridas por el cristianismo para poner de relieve el trato que recibieron de Nerón. La política contra los seguidores de Cristo fue un rasgo esencial de su gobierno, pero el mito de lo que ocurrió en esta catástrofe no tiene fuentes históricas de primera mano. Según la tradición, el pueblo creía al mismo Nerón como el culpable del inicio del fuego y para cambiar esa percepción, el emperador cargó contra los cristianos, acusándolos de la quemazón. Entre otros actos de tortura, se cree que el sucesor de Claudio ordenó la quema de los cristianos vivos durante las noches a modo de antorchas humanas.
–

La leyenda de Nerón tocando la lira mientras Roma ardía no corresponde a los sucesos históricos. Lo cierto es que el emperador era un compositor reconocido entre la sociedad romana y durante su reinado, las canciones que compuso tomaron fama a lo largo del territorio dominado por el Imperio. Sus presentaciones en público también fueron documentadas, pero es Suetonio quien asegura que durante los conciertos del César, las puertas de los foros se cerraban y todo mundo estaba obligado a escuchar con atención por horas la interpretación de Nerón.
–

Es bien conocida la afición del emperador a las carreras de caballos, al igual que sus dotes atléticos e histriónicos, pero ninguno como el que lo llevó a participar en los Juegos Olímpicos del año 66, en parte para seguir con su política de presentaciones en público y para mostrar a los griegos que el dominio de Roma se mantenía en sus provincias. El César participó en una carrera de carros jalados por caballos, pero ordenó que los demás competidores tuvieran sólo cuatro equinos, mientras él se impulsaba con diez. Aún con esa ventaja, Nerón no fue el primero en cruzar la meta. Peor aún: el líder de Roma resbaló del carro y terminó con un aparatoso golpe en el suelo. A pesar de que no pudo seguir, los jueces lo decretaron ganador de la competición y él a su vez, les respondió con el favor de convertirlos en ciudadanos romanos.
–

Después del Gran Incendio de Roma, Nerón aprovechó uno de los espacios reducidos a cenizas por el fuego para llevar a cabo una de sus obras magnas: la Domus Aurea, un palacio preparado por encargo con incrustaciones de oro, plata y marfil, además de piedras preciosas. El emperador disfrutó de un corto tiempo del palacio, pues las obras culminaron meses antes de su muerte, pero mientras vivió, se encargó de dar los mejores banquetes en la historia de Roma Antigua. El comedor, según arqueólogos e historiadores, estaba sobre una base giratoria que se movía al compás de la rotación terrestre.
–

La vida sexual de los emperadores de la Antigua Roma es uno de los temas más polémicos y que pretende mostrar con cierto grado de aplicación general la decadencia hedonista en la civilización de entonces. Tanto Calígula como Nerón son reconocidos por sus prácticas sexuales que incluso para los historiadores de entonces, resultaban depravadas. Suetonio cuenta que en una de las dos bodas homosexuales que sostuvo el sucesor de Claudio, las orgías fueron tales que se prolongaron por al menos dos días. Además, Nerón gustaba de disfrazarse con pieles de animales salvajes y morder a sus esclavos mientras tenía sexo con ellos, hasta quedar saciado y entregarse a sus esposos.
–

Una de las historias más denigrantes con respecto a la vida de excesos y locura del emperador es la de Locusta, esclava germana que aprendió las artes del envenenamiento a la perfección y según distintas fuentes historiográficas, fue la culpable de la muerte de Claudio y su hijo, Británico. Una vez que Nerón se hizo emperador, Locusta fue una protegida por su régimen, hasta que murió. El sucesor del César, Galba, argumentando seguir los deseos del fallecido, la condenó a sufrir la violación de una jirafa especialmente entrenada para tales fines y posteriormente fue devorada por leones hambrientos.
–

La cruzada que este personaje emprendió contra los cristianos es motivo de disputas históricas y polémicas relativas a la fama que tiene la religión en su búsqueda de mártires. Según el relato de los evangelios apócrifos, Nerón ordenó la crucifixión de Pedro, el padre de la Iglesia en la tradición católica. El primer Papa encontró la muerte colgado al revés en la cruz latina, una tradición que los romanos adoptaron de la conquista a Cártago.
–

El matricidio cometido contra Agripina es uno de los crímenes más reconocidos del emperador romano. A su regreso a Roma, después de la muerte de Calígula, se casó con Claudio y lo convenció de que el siguiente emperador debía ser Nerón y no Británico. El propio emperador desarrolló un rencor a su madre por la forma en que se conducía con sus amantes e incluso algunas versiones apuntan a que el mismo Nerón era abusado sexualmente por ella. Cuando finalmente llegó al poder, fue influenciado por su esposa de entonces, Popea Sabina, para atentar contra Agripina. A pesar de que descubrió al menos en un par de ocasiones las intenciones de su hijo de asesinarla, las versiones dan cuenta de que fue en un viaje en altamar donde finalmente Nerón concretó su venganza.
–
Si quieres conocer más sobre otro de los personajes que más terror desató dentro del Imperio Romano, no dejes de leer acerca del sádico, psicópata y depravado sexual que se convirtió en emperador. Descubre la gran historia que surgió de la Tercera Guerra Servil, cuando un grupo de esclavos se rebeló contra sus poseedores y por un momento, soñaron con vencer al poderoso Imperio. Aprende del esclavo que puso de rodillas a Roma para saber más.
