
*Este artículo fue publicado originalmente el 29 de abril del 2014 y ha sido modificado
Cada 29 de abril se lleva a cabo la celebración por el Día Internacional de la Danza. Una de sus principales características es que reúne a todos los estilos y manifestaciones que componen dicha disciplina. Es aquí donde los valores de la danza se manifiestan; la diversidad, el respeto y la creatividad se entremezclan para generar una expresión multicultural dentro de una vibrante atmósfera de movimiento que, más que celebrar la danza, celebra la vida.
Porque el movimiento es aire; porque el cuerpo es emoción y palabra, es momento de refutar aquella idea de que el cuerpo es simple materia, pues es a través de éste que el espíritu se vuelve presente de forma carnal, es por medio de éste que los sentimientos vibran y se transmiten como descargas eléctricas al contacto corporal.

Por qué se celebra el Día Internacional de la Danza
La UNESCO designó esta fecha en homenaje al maestro e innovador de la danza: Jean George Noverre, el creador del ballet moderno. El propósito principal de esta celebración es derribar barreras y lograr la unión a través del lenguaje universal de la danza. Así mismo, cada año un destacado coreógrafo o bailarín, seleccionado por el Comité Internacional del Día de la Danza, en colaboración con la Alianza Mundial de Danza, es el encargado de enviar un mensaje que refleja el sentir y pensar de la comunidad dancística internacional.
En el 2014 el portavoz es el coreógrafo Mourad Merzouki, embajador de la cultura y danza hip-hop de Francia y director de la compañía Käfig, la que destaca por sus trabajos de fusión del hip-hop con la danza contemporánea. En su mensaje, de forma introspectiva, Merzouki invitó a reflexionar sobre la verdadera aportación que la danza y el arte generan, sobre la riqueza que brindan al ser humano, aquella que se ha visto apocada por los estándares de sobrevivencia en un mundo cada vez más material, más caótico, más complejo, mientras recuerda que es momento de apreciar el movimiento, el cuerpo, la danza, pues son los vínculos hacia las verdaderas raíces.

Mensaje del Día Internacional de la Danza 2014, Por: Mourad Merzouki.
«Cada artista tiene el orgullo de su arte.
Cada artista defenderá siempre el arte cuyo contacto le ha estremecido.
Por lo que ha buscado y perdido es por lo que tiene el intenso deseo de compartir.
Es el eco de una voz, la escritura encontrada, la interpretación de un texto que se ofrece a la humanidad; la música sin la cual el Universo deja de hablarnos; el movimiento que abre las puertas a la gracia. Por la danza tengo el orgullo del bailarín y del coreógrafo, pero también un profundo agradecimiento. Ha sido mi oportunidad. Se ha convertido en mi ética por la nobleza de su disciplina. Es ella por lo que cada día descubro el mundo.
Profunda, dentro de mí como ninguna otra, me anima cada día con la energía y la generosidad que le son propias. Su poesía me tranquiliza. ¿Puedo decir que yo existiría sin la danza?, ¿sin la capacidad que me dio para expresarme?, ¿sin la confianza que he encontrado para superar los temores y escaparme de los malos caminos? Sumergido gracias a ella en la belleza y en la complejidad del mundo me hice ciudadano, ciudadano singular reinventando los códigos en el transcurso de los encuentros, fiel a los valores de la cultura hip hop que transforma la energía negativa en fuerza positiva.
La danza es a diario una cuestión de dignidad. Pero yo vivo esta dignidad preocupado. Constato la pérdida de puntos de referencia, la incapacidad para imaginar su futuro por parte de los jóvenes procedentes de barrios pobres que crecieron en la frustración y la tensión. Soy uno de ellos, todos somos ellos. Estoy animado, quizá más que otros, a ser un ejemplo para ayudarles a enfrentarse a la vida.
¿La sociedad no se hace más rica con la riqueza de cada uno de nosotros? La cultura, más que otro discurso, une. Ten valor, asume riesgos a pesar de los obstáculos y el odio a los que sin duda te enfrentarás, la belleza del mundo siempre estará a tu lado, como la danza lo ha sido para mí. Con su fuerza singular que hace desaparecer las distinciones sociales, las ligadas a nuestros orígenes, dejando el movimiento de los cuerpos en su más simple humanidad; seres humanos vueltos a su expresión más simple, singular y común.
Finalizo citando las palabras de René Char, que me recuerdan cada día que no debemos dejar que nadie nos encierre en un rol ya escrito.
“Impón tu suerte, encierra tu felicidad y ve hacia tu riesgo. Al mirarte… se acostumbrarán”.
¡Inténtalo, equivócate y comienza de nuevo, pero sobre todo: baila, jamás dejes de bailar!»
Traducción de Dolores Mayán
Cabe mencionar que durante este día diversos recintos de nuestro país, como el Centro Nacional de las Artes, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Centro Cultural del Bosque, entre otros, presentan programas de danza en los que, sin importar el nivel técnico, tanto aficionados como profesionales, se comparte la pasión por este arte. ¡Únete a la celebración!

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