Yolanda Gama nos recuerda que las despedidas siempre llegan en el momento preciso:
Dijiste adiós,
le diste vuelta a la página de tu historia, apartándome de ti.
Me hiciste a un lado sin consideración alguna, olvidando que yo formaba parte de tu vida
y tú de la mía.
No pensaste en nosotros, sólo en ti.
No te diste cuenta de lo sola que te sentirías sin mí, aunque estuvieras con él.
Ahora regresas cada vez que te alcanza el desamparo,
vienes pidiendo un refugio que él no puede darte,
vuelves porque jamás le pusiste punto final a nuestra historia.

No has sido capaz de dejarme atrás por completo.
Sabes muy bien que estarás completamente abandonada en el momento en el que decida partir.
Guardas un rayo de esperanza
manteniendo viva una llama que se extingue poco a poco.
Aún estando con él me recuerdas,
me añoras,
Pero no tienes el valor para regresar y terminar de escribir nuestra historia
No puedo explicar tu cobardía ni tu indecisión,
pero he de decir que en cualquier momento,
cualquier día, borraré los puntos suspensivos de nuestra historia.
Seré yo el que diga adiós y no sólo cambie la página.
Seré quien cierre el capítulo de mi vida en el que estás tú.

Coincidir en la vida con una persona que se vuelva la inspiración en tu andar es complicado, por eso cuando te rompen el corazón es tan difícil reencontrar la luz, por eso te dejamos estos Poemas de desamor que nos recuerdan que los amantes provienen de mundos distintos.
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Katharina Jung.
