“Haz cosas buenas y buenas cosas te pasarán”, es la frase cliché que las personas repiten como si fuera un coro de iglesia. Aseguran que la vida resultará próspera si se tienen pensamientos positivos y se desarrollan acciones beneficiosas para el mundo. Creen en la energía del karma; que de acuerdo a sus actos, el Universo actuará a su favor. La escuela del Nuevo Pensamiento define a las leyes de la atracción como ese juego de reglas. Pero la existencia no funciona de esa forma. Nuestro tiempo en este plano y todas las elecciones que tomamos se definen de mejor forma con una de las leyes de Newton: Toda acción corresponde a una reacción.
Si se tienen ideas a las leyes del karma, es posible pensar que: “si me visto de cierta forma, quizá mi crush se fije en mí”. Se crea la expectativa de que, siguiendo un conjunto de reglas, se cumplirá una acción inmediata: el objeto de deseo volteará y caerá rendido.
Sin embargo, en esa ecuación no existe certeza, sólo esperanza.

En contraste, al adoptar la ideología de Newton aplicada a un contexto tan insignificante como el ejemplo anterior, es posible imaginar que, no importa qué acción se realice, tendrá un efecto inevitable. En este caso no existe la esperanza, sino que toda la preocupación y expectativa desaparece, la decisión ha sido tomada y el mundo seguirá girando.
“Usé esta ropa. Puede que llame la atención de mi crush o no. De cualquier forma, quizá cause un efecto diferente en otra persona”.

Es liberador.
Recientemente, el periódico The Guardian publicó un estudio que indicaba que la felicidad de las mujeres decayó desde que comenzaron a ganar libertad. Es una paradoja, pero puede explicarse. Debido a que ahora más mujeres se dan cuenta del papel en el que vivieron en el pasado, en el que se esperaba que fueran vistas, adoradas y que fueran “perfectas”; su realidad ha tomado un giro oscuro.
Están en el proceso de purgación de las ideas retrógradas. Por primera vez consideran la idea de tomar la libertad y felicidad que les fue arrebatada.
Tomar decisiones sin importar la opinión de otras personas y tener la certeza de que tendrá un efecto sin importar otros factores ajenos a su persona: es lo que aporta la moda. Es un medio para expresarse y tener catarsis, enfrentarse al mundo sin miedo ni dudas.

Las streetstylers de las fotografías demuestran ambos puntos: la ley de causa y efecto y la liberación de tomar decisiones sin importar el mundo.
Tomaron el charol, un elemento que se creía perdido, olvidado y rechazado, y lo convirtieron en una declaración de seguridad. Crean consecuencias. Dan toques extraños y profundos a su cuerpo por medio del brillo desgastado. Lo que atrae no es la ropa per sé, es la decisión y la actitud con que toman su lugar en el mundo.

La comediante Amy Schumer mencionó en su “The Leather Special” que nadie debería llamar a una mujer “valiente” por la ropa que usaba, o por tomarse una fotografía desnuda. Es condescendiente y es muestra de las falsas expectativas que se esperó de ellas durante décadas.
Usar cierto look no es un acto de valentía, es una simple elección que se toma con certeza. Es confianza en su máxima expresión.
Como se mencionó previamente, “si no llama la atención del crush, será alguien más”. Y si no lo hay, ¿qué importa? Se creó un acto independiente, libre de juicio. Platón y Sócrates hablaron sobre el libre pensamiento y su importancia para los humanos. Es aquello por lo que todos han luchado desde el inicio de la supresión.

“Haz cosas buenas y buenas cosas te pasarán” suena absurdo; “haz cosas” es más apropiado. Es lo que nos permite la libertad de pensamiento y expresión. ¿Por qué preocuparse en realizar acciones gratas o seguir las reglas que los demás imparten? Cualquier decisión tendrá una reacción. No importa si el resultado no es el que se pensó, la vida está llena de sorpresas.
Si quieres saber más sobre libertad y moda, puedes aprender sobre la tendencia que sólo las mujeres libres están dispuestas a usar o leer sobre el Silver Lining y cómo la ropa puede demostrar la seguridad de una persona.
Fuentes:
NYTimes
The Law of Attraction
The Guardian
StyleCaster
