Las extensiones de cabello que usas podrían venir de niñas chinas explotadas

2 min de lectura
por diciembre 2, 2016
Las extensiones de cabello que usas podrían venir de niñas chinas explotadas
Las extensiones de cabello que usas podrían venir de niñas chinas explotadas

¿Alguna vez has usado extensiones de cabello? ¿Conoces a alguien que lo haya hecho? Es muy difícil que hayas respondido de manera negativa a ambas preguntas.
Si respondiste que sí, podrías estar envuelto en un conflicto ético: adquiriste un producto que es resultado de una maquinaria de abuso y explotación de niñas y mujeres jóvenes.

Una investigación del periódico New Zealand Herald reveló que la industria de las extensiones de pelo proviene principalmente de China. En Tai-he, al este del país, considerada la capital del cabello por los conocedores, una serie de abusos y explotaciones que tienen como principal víctima a las jóvenes asiáticas que habitan en dicha provincia.

En el mejor de los casos, las muchachas son usadas como granjas para “sembrar” cabello. Una vez que tienen la extensión necesaria, se les realizan cortes radicales de pelo para comercializar con éste. A algunas se les llega a pagar hasta 100 dólares por toda la cabellera. El dinero se les da a los padres de las adolescentes. En los peores casos, son obligadas a entregar su propio cabello a cambio de nada.

Pero también son explotadas las mujeres que tienen que trabajar en las fábricas donde se completa el proceso para poder comercializar las extensiones. Mujeres chinas trabajan a destajo, a veces por hasta dos dólares la hora, para limpiar, emparejar y empaquetar las extensiones.

Cada fábrica, según el reportaje, puede llegar a fabricar hasta 5 kilómetros de pelo en extensiones al día. Algunas acumulan hasta mil 800 kilómetros al año. Para colmo, las extensiones son etiquetadas como si vinieran de países como Brasil o Perú, ya que se considera que el cabello de los chinos es “de baja calidad”, aunque más del 90 por ciento del mercado provenga de dicho lugar.

Un solo paquete de extensión podría contener el cabello de hasta 200 mujeres, según el reportaje.

Algunos expertos consideran que el negocio de las extensiones viola los derechos humanos de miles, y quizá millones, de mujeres.

El mercado de las extensiones de cabello no sólo es bastante redituable para las empresas que se dedican a ello, además han logrado que se convirtiera en un objeto preciado en muchas partes del mundo.

No es casualidad que semejante negocio tenga un aspecto tan oscuro. La industria produjo 300 millones de dólares en bienes tan sólo en Estados Unidos en 2014, según un reporte de la organización IBS World. El estudio realizado apenas contemplaba 867 negocios en el país norteamericano, aunque se estima que existen el doble tan sólo en ese país.

Se espera que para 2019 la industria de las extensiones de pelo –sin contar pelucas ni productos de bellezas y protección que se le aplican– sea de casi 900 millones de dólares anuales. Estas cifras son exclusivamente las extensiones de color negro natural.

Mientras tanto, las jóvenes de la provincia china seguirán sufriendo los abusos y la explotación de la industria.

La charrería acaba de convertirse en patrimonio inmaterial de la humanidad
Historia anterior

La charrería acaba de convertirse en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Siguiente historia

Las obras de arte mas famosas que nunca se terminaron y no sabías

Lo más reciente de Breaking

× publicidad

Don't Miss