¿La fotografía aún es relevante?


Después de la muerte del arte la técnica se convierte en algo completamente subjetivo. ¿Podemos esperar que la pintura supere a la fotografía o que ésta la imite a la perfección? Incluso vale la pena preguntarnos si después de que las cámaras se convirtieron en herramientas casi perfectas que no necesitan de una persona más que para tomar la imagen, la fotografía aún puede ser un arte.


Fotografía es expresión y no se trata de capturar un momento en alta definición, con el encuadre perfecto y exactamente como sucedió. No, se trata de que el artista refleje la mirada personal, esa que hace de cualquier momento algo más; que transforma un momento en 500 posibilidades de ser y entender. La fotografía refleja que lo que conocemos nunca es realmente como lo creemos.


Lily Zoumpouli es una fotógrafa griega de 23 años que promete ser la voz de su generación, o por lo menos de una generación griega e inglesa. Con un talento innegable, descubrió su pasión a los 15 años. Cuando cumplió 18 ya participaba en distintos seminarios de fotografía y a los 20 años tuvo su primera exposición en solitario. Hoy se encuentra realizando estudios en Londres y mejorando su retrato de un entorno siempre enigmático: la juventud.


La juventud le permitió capturar momentos frescos, ideas de amor y soledad que se registraron honestamente y no como muchos fotógrafos, que con el paso de los años sienten nostalgia por una época y la recrean, perdiendo el sentido de espontaneidad y cargando las imágenes de una nostalgia a veces innecesaria. Lily Zoumpouli capturó momentos que sabía que no viviría de nuevo, épocas en las que creían que la juventud era eterna pero al mismo tiempo sabían que la eternidad tenía una fecha de expiración. Sus fotografías son para ella el trabajo que le permite saberse inmortal en un momento que ya no existe.


Cada imagen es una historia completa. Hay contexto, pero sobre todo hay dolor, amor, pasión y una serie de acciones que culminaron con una mirada perdida en la cámara o dos cuerpos excitados intentando unirse por un momento que busca ser una eternidad.


Los retratos se valen del entorno, por eso las fotos de Zoumpouli registran techos, luces y otras atmósferas que nos ayudan a comprender mejor la forma y el tono de sus imágenes. Como ella lo dijo, cada foto es una historia, pero al mismo tiempo hay una curaduría digna de un profesional que te puede conmover de una forma inimaginable.


Lily Zoumpouli tiene mucho que explorar en la fotografía, pero por lo menos con las vivencias de su juventud ha logrado mostrar un retrato certero de lo que vivimos o lo que queremos alcanzar, pues el exceso, el sexo y la experimentación son parte de nuestra identidad adolescente. Crecer no cambia eso, parece que encontramos sustitutos a esos hábitos pero en realidad sólo los maquillamos, pues nuestra idea de ser jóvenes permanece con nosotros toda la vida.

“El placer es la única cosa por la que se debe vivir. Nada envejece tan rápido como la felicidad”.
—Oscar Wilde
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Fuente:
Lifo, Lily-z
