La sexualidad humana es demasiado compleja e imposible de comprender. A través del tiempo se ha establecido como “lo único normal” a la atracción sexual por una persona del sexo opuesto, sin embargo, la mente y los instintos van mucho más allá de eso. No a todos nos gusta ni excita lo mismo, la sexualidad es diversa y no por eso es “anormal”. Bajo esta idea surgen los fetiches sexuales que consisten en la excitación erótica a través de un objeto “fetiche”, ya sea una parte del cuerpo o un objeto material. Actualmente es mucho más sencillo hablar abiertamente de ellos que hace unas décadas. Existen fetiches hacia la ropa interior, disfraces, alguna parte del cuerpo en específico, etc. Pero esta vez te hablaremos de una práctica fetichista que se conoce como “sploshing”.
El sploshing es una práctica fetichista bastante común que consiste en esparcir diversos tipos de alimentos, bebidas u otras sustancias líquidas sobre el cuerpo para experimentar placer sexual. Es una práctica realmente segura e indolora, sin embargo, puede ser complicado practicarlo, ya que el hecho de sentir comida deslizándose por el cuerpo, puede resultar repugnante y antihigiénico para muchas personas.

En realidad esta práctica no es nueva, los antiguos griegos y romanos también lo practicaban, y en el Kamasutra se menciona como una actividad muy placentera.
Durante esta práctica las personas disfrutan ser cubiertas por alimentos cremosos o pegajosos como huevos, aceite, chocolate líquido, crema de cacahuate, salsa, helado, leche, cerveza, jugo, refresco, etc. También disfrutan el hecho de verter sustancias calientes o espumosas al interior de su ropa interior o sentarse sobre ella.
El término splosh tiene su origen en las publicaciones de una revista homónima británica, la cual, durante la década de los noventa, compartía fotografías de ese tipo, con connotaciones sexuales.

El sploshing se engloba en la categoría de deseos fetichistas conocida como “wet and messy” (húmedo y sucio), la cual también incluye elementos no comestibles como pintura, aceite o barro para el placer sexual. El placer del sploshing aumenta al comer del cuerpo de tu pareja, o simplemente puede ser practicado para experimentar placer individual.
Esta práctica se ha utilizado sobre todo en la publicidad. Muchas anuncios de marcas de comida lo utilizan como un recurso para la sensualidad y así provocar antojo y deseo hacia su producto, acompañado de modelos en lencería o ropa provocativa que imitan actos sexuales.

Existe una gran comunidad de personas que recurren al sploshing, por esta razón se han creado algunos estudios dedicados a este tipo de fetiche. Un ejemplo de ello es el estudio ubicado en Los Ángeles de la dominatriz profesional Mistress Shae, quien debido a su gran amor por la comida y al conocimiento sobre la existencia de este grupo de personas, ha construido un gran negocio ayudando a otros a explorar el erótico mundo del sploshing.

Algunos sexólogos y psiquiatras recomiendan utilizar alimentos livianos y dulces, como frutas y chocolates, y en el caso de los líquidos, es muy importante que no sean irritantes para la piel porque pueden provocar infecciones. Como en cualquier otro fetiche sexual, es importante que ambos integrantes de la pareja se sientan cómodos al practicarlo, y que sea una decisión tomada por las dos partes.
https://www.youtube.com/watch?v=TFqHrS0v_CI
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