La existencia humana, compuesta por la diversidad de seres que desde su perspectiva interpretan su relación con la sociedad y el universo, hace del mundo un lugar de experiencias y aprendizajes interminables. Un mundo en el que cada espacio cuenta historias distintas sobre la vida, el cielo, el amor e incluso lo más ordinario; como si cada lugar albergara un universo diferente.
Culturas y creencias que influyen en la forma de actuar y razonar y que se ven reflejadas incluso en las actividades más básicas del hombre, desde el hablar hasta la forma de comer. Estas diferencias distinguen a cada cultura y lo que en un lugar del mundo parece normal, en otro puede ser la más grande atrocidad. Al final, son estos pequeños rasgos lo que hace interesante al mundo. Un ejemplo de esto, son las costumbres a la hora de comer, un ritual que cambia de acuerdo al país o la región en la que nos encontramos.
Los modales y hábitos en la mesa no surgieron en la Edad Media, cuando la gente solía usar las manos para comer y los cubiertos solo eran para la élite. Fue durante el siglo XVI, en España y Francia, cuando la mesa, la comida y la manera de degustarla se convirtió en distintivos de la alta sociedad y la forma de observar estas costumbres tomó un nuevo sentido.
Lamentablemente en la actualidad, las personas tratan de vivir a la par de un mundo que avanza demasiado rápido y muchas de las costumbres se han perdido. La hora de la comida ya no es tan significativa y actos que antes eran de mal gusto hoy pasan desapercibidos, como usar una gorra o lentes en la mesa y no dejar tiempo para la sobremesa.

Hoy, que la gastronomía se encuentra a la orden del día, entran en juego muchas reglas nuevas de comportamiento en la mesa que debemos considerar para no errar al momento de disfrutar de la comida en otro país. Estas son algunas infografías que te muestran las reglas debes seguir la próxima vez que vayas a tu restaurante favorito:







