A Hollywood no se le quita lo necio de querer recrear, a su manera, producciones famosas que ya cuentan con un público aceptable, o haciendo remakes de otras producciones consideradas de culto a pesar de que, por lo regular, ni lo hace bien y éstas ni pegan entre los espectadores.
Del primer estilo, el proyecto más reciente es el remake de la serie thriller “El Juego del Calamar”, una producción surcoreana lanzada en Netflix que ya está alistando su segunda temporada tras el éxito que consiguió con sus primeros 9 capítulos, estrenados en 2021.
Y las preguntas que persisten entre espectadores y fanáticos del entretenimiento audiovisual cuando Hollywood hace este tipo de movimientos son: ¿realmente había necesidad de hacer un remake americano de una producción internacional? ¿Por qué la autodenominada “meca del cine y la televisión” no puede respetar el éxito ajeno?
Lo peor es que ejemplos de este tipo de proyectos y de sus grandes fracasos abundan en la historia de los audiovisuales, y parece que en esto Hollywood no tiene memoria, porque no quita el dedo del renglón de querer copiar los triunfos de otros países pero en un contexto en el que ciertas historias simplemente no pegarían. Veamos algunos de ellos:
Ghost In the Shell
La elección del elenco de esta película fue todo un desastre y muy criticado durante años porque, al basarse en una obra japonesa que ya tuvo adaptaciones a películas y series animadas, ¿por qué ocupar a una estrella americana como Scarlett Johansson en lugar de alguna de ascendencia japonesa? Y la producción en general no fue del contento del público, dando como resultado un fiasco en taquilla (sólo recaudó 167 millones de dólares a nivel mundial contra un presupuesto de 110 millones de dólares) y en puntaje de medios como Rotten Tomatoes.
Dragon Ball Evolution
Esta película, sin duda, es considerada como el mayor fiasco de Hollywood al intentar llevar a la pantalla grande una historia japonesa a la pantalla grande en todos los sentidos: tuvo un elenco casi en su totalidad americano, con una historia muy pobre, efectos visuales poco creíbles y, bueno… simplemente no logró conectar con los fans internacionales de este anime. Y en taquilla le fue peor: recaudó cerca de 57 millones de dólares de un costo de producción de 30 millones.
Déjame Entrar
La versión sueca de esta historia (país de donde también es el libro en el que se basó) es una maravilla muy aplaudida por todos los fans de las películas de terror y fantasía, pero su remake “gringo” no logró conectar con el público simplemente porque la historia no funcionó en ambiente distinto al de Suecia. Además, aunque sus protagonistas han probado ser grandes actores gracias a producciones subsecuentes, en esta versión de la historia no lograron enganchar ni con sus personajes ni con el público objetivo.
Martyrs
La versión francesa de este filme de horror se quedó grabada muy fuertemente en las mentes de muchos fanáticos, al retratar una historia muy cruda sobre experimentación en mujeres a nivel físico y psicológico, pero su versión americana simplemente se quedó en una historia simplona del género que, según críticos y el público, no le llegó a los talones a la original. Además, la historia se diversificó bastante para no ser tan gráfica, decisión que fue tomada como mala porque justamente el gore de esta historia es lo que la volvió tan visceral.
Death Note
El mundo le tenía mucha fe a este proyecto cuando Warner Bros. lo anunció hace años, ya que la versión japonesa de la productora ya había hecho algunas adaptaciones live action de este manga que resultaron bastante positivas entre el público. Sin embargo, cuando sus derechos pasaron a manos de Netflix, las cosas resultaron muy mal, sobre todo porque su trama no sigue a la historia del manga, sus personajes ni siquiera respetaron la esencia de aquellos en los que se inspiraron, y aunque tenían a Willem Dafoe en el elenco, su versión grotesca de un shinigami dio más risa que terror.
Y bueno, no es que todos los remakes americanos de producciones extranjeras sean malos; hay varios de ellos que también han sido aclamados por la crítica porque supieron respetar muy bien la historia original y le dieron giros pequeños que no arruinaron la trama sino, más bien, la mejoraron, como es el caso de “La Chica del Dragón Tatuado” y “CODA: Señales del Corazón”.
Sin embargo, pareciera que estas decisiones de Hollywood sólo son un reflejo de la falta de creatividad de los productores y gente creativa para lanzar contenidos nuevos y frescos que puedan llegar a públicos más allá de Norteamérica, y que por eso se ven en la necesidad de respaldarse del éxito de otros para conseguir unas cuantas visualizaciones.
Desafortunadamente, “El Juego del Calamar” es sólo uno de los muchos proyectos de otros países que Hollywood tiene en pie para hacerles remake, entre los cuales también entran algunas producciones nacionales que, en realidad, nadie pidió que se rehicieran. Aquí una lista de los más sonados:
- Los Caballeros del Zodiaco
- One Piece
- Your Name
- Akira
- Parásitos
- Death Note
- Battle Royale
- Tren a Busán
Y en cuanto a proyectos americanos o de habla inglesa que también conseguirán un remake según anuncios recientes, estos son de los más populares:
- Masters of the Universe
- Legalmente Rubia
- El Señor de los Anillos
- Harry Potter
- Robocop
- Red Sonja
- Clue
¿Qué piensas sobre el afán de Hollywood por hacer remakes americanos de grandes producciones? ¿Hay alguno que sientas que realmente valió la pena el esfuerzo? Compártenos tus comentarios a través de nuestros canales digitales.
