Del estudio que trajo “Las viudas de Ledger“, llega a ustedes “Oppenheimer es mejor que Barbie“.
Porque sí, comparar dos películas cuyo elenco, género, historia y hasta duración son diferentes parece que tiene muuucho sentido.
Pero no, amigo hater, no mientas, no te gustó Oppenheimer, sólo te incomodó Barbie y te decimos por qué.
Lo poco que les duró el Barbenheimer
Poco les duró a todos la simpatía por la alianza denominada Barbenheimer que tanto hype causó desde que se anunció que Barbie y Oppenheimer compartirían fecha de estreno.
No es la primera vez que sucede algo así, pasó con Mamma Mia y El Caballero de la Noche o Matrix y 10 cosas que odio de ti pero claro, esta vez el internet se encargó de hacer lo suyo volviéndolo el tema central del cine los últimos meses.

Que si compraríamos entradas para ver Barbie y saliendo nos iríamos con Oppenheimer, que si las veríamos en IMAX o subtituladas, bueno, hasta el elenco hizo bromas al respecto tomándose fotos con ambos boletos comprados.

Las masculinidades de mazapán no soportaron
En fin, el día llegó y claro, las críticas no se hicieron esperar, eso sí, no todo fue muy parejo que digamos. Primero fue miel sobre hojuelas, el score en páginas como Rotten Tomatoes e IMDb eran similares ya que solo la habían visto unos cuantos, pero como la mayoría de las cosas en esta vida, nada dura, y en cuanto llegó a manos del público en general todo cambió.
Las críticas a Barbie sobre si era propaganda feminista o que fomentaba un discurso misándrico comenzaron a cobrar peso después del estreno y la gente no soportó. Las redes se inundaron de comentarios que decían que esperaban algo diferente de la trama o que se habían sentido ofendidos con el guion de Greta Gerwig, por lo que no fue sorpresa que voltearan a ver a su “competencia”, Oppenheimer.

No tuvieron el mismo éxito
¿Realmente la misma gente que vio Barbie vio Oppenheimer?, vámonos a las cifras. En su primer fin de semana la cinta de Nolan recaudó 174 millones de dólares en total y en el caso de Barbie fueron 344 millones, casi el doble que Oppenheimer lo que nos hace pensar que no recibió ni de cerca el mismo foco del público la cinta del físico que la de la muñeca.
Pero claro, en términos de proyección no podemos dejar a un lado que Barbie recibió más salas con más horarios en los complejos cinematográficos que Oppenheimer. Tan solo en los cines que visité el fin de semana, la cinta de Margot Robbie tenía 10 horarios al día en salas con 250 butacas en promedio, contra 4 tradicionales y 2 IMAX de 400 lugares aproximadamente que la de Cillian Murphy; por lo que era obvio que un público menor iba a asistir a esta última.

No te gustó Oppenheimer, sólo te incomodó Barbie
A pesar de saber todo esto, ¿por qué tanta gente esta comparándolas y desestimando una de la otra? La respuesta es tan simple como decir que le vas a un equipo de fútbol solo porque el rival te cae mal.
Como Barbie no fue lo que esperaban, pero además ofendió masculinidades y misoginias interiorizadas, la respuesta inmediata fue alabar a Oppenheimer, incluso sin haberla visto. Y no es que diga que no tiene ningún mérito la cinta de Nolan, no, pero da curiosidad saber cómo es que un discurso tan claro y directo como lo que presenta Greta Gerwig es menos aceptado y descalificado que uno lleno de tecnicismos complejos y cuya historia tarda en desarrollarse aproximadamente hora y media.
A lo largo de su carrera Christopher Nolan se ha hecho de un séquito sólido de fanáticos al igual que otros directores como Quentin Tarantino o Tim Burton que mantienen un sello que hace que su público esté al filo del asiento cada que estrenan una película, pero no vi ningún revuelo como el de esta ocasión hace 3 años con Tenet o en 2017 con Dunkerke cuyas características fílmicas y técnicas son similares a Oppenheimer.

Así que no, querido hater, no te gustó Oppenheimer, no gritaste de emoción con las actuaciones de Cillian o Robert Downey Jr, no te conmovieron los diálogos de físicos cuyos nombres apenas has escuchado ni mucho menos la historia te llevó en un carrusel de emociones durante 3 horas, sólo te molestó la trama de Barbie, te ofendió su crítica directa y que plantearan un problema real de forma explícita; te descolocó ver a la gente vestida de rosa abarrotando los cines como lo hacen en los estrenos de super héroes, no soportaste ver a la gente feliz o simplemente no entendiste Barbie, así que no mientas, no te gustó Oppenheimer, solo te incomodó Barbie… y con eso, cumplió su objetivo.
